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Suárez: "Tuve la suerte de estar en forma para este maratón"

El atleta español Alberto Suárez afirmó que llegó a la línea de meta del maratón de la clase T12 de los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro un "poco acalorado y con falta de hidratación", motivo por el que estuvo a punto de desmayarse y por lo que tuvo que ir al servicio médico, pero una vez recuperado quería disfrutar de una plata que le sabía "a gloria", después de tener "la suerte" de llegar a tiempo tras pasar por el quirófano.
"Ya me he recuperado de estos 42 kilómetros, llegué un poco acalorado y con falta de hidratación. Estuvimos con el servicio médico y ya con ganas de disfrutar de esta plata que me sabe a gloria", señaló Suárez, sentado en una silla de ruedas tras recuperarse del gran esfuerzo.
El asturiano indicó que desde "el principio" ya se vio que el podio estaría entre Gustavo Nieves, el marroquí El Chentouf y él mismo, lamentando lo sucedido al gallego. "Creo que tanto mi amigo Gustavo como El Chentouf estaban más fuertes que yo, pero opté por seguir un ritmo constante y no salir a los cambios para poder llegar al final", comentó.
"Luego me enteré que Gustavo se desmayó y lo siento porque se merecía estar en lo alto del podio. A mí me costó tras pasar por el quirófano por una osteopatía de pubis y llegué un poco justo. Tuve la suerte de estar en forma para este maratón en una prueba tan dura como la de hoy", prosiguió.
Además, Suárez confesó que a partir de la tercera vuelta pensó "en parar alguna vez". "Tuve momentos de bajón muy duros, pero veía que el ritmo no decaía, cuando me encontré con El Chentouf, le pasé y parecía que no iba tan mal, pero luego me adelantó y me dije que tenía que intentar llegar como sea. Bajé el ritmo, pero tenía calambres en los gemelos, mareos y cuando entré en la meta ya no podía más", comentó.
Por su parte, Gustavo Nieves recalcó que se empezó a "encontrar mal" a partir del kilómetros 33. "Me dicen que eché a caminar, pero no me acuerdo, y tras un paso por curva en una sombra me caí y me desmayé, no me acuerdo. Cuando desperté estaba con una tía echándome agua en el pecho y con las piernas en alto", apuntó.
"Hacía mucho calor y humedad, los médicos me han dicho que ha sido un fallo de sales. Tenía la medalla casi colgada, pero esto es deporte, a lo mejor tenía que haber salido más despacio, pero eso lo ves ahora", concluyó el gallego.