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Isidre Esteve: "Hace ocho años jamás pensaría que iba a volver al Dakar"

El piloto español Isidre Esteve ha asegurado este miércoles que "jamás" pensó que iba a volver al Rally Dakar, ocho años después de hacerlo por última vez y tras abandonar por culpa de las úlceras por presión que sufrió en los isquiones, problema que ha solucionado gracias al cojín inteligente, y que ahora el objetivo es ser "competitivos" para poder estar en los puestos destacados de su clase, la T1, reservada a vehículos todo terreno modificados.
"Gracias por este momento tan especial voy a volver a disfrutar de algo que quiero y que es mi vida, el mundo de las carreras. Hace ocho años jamás pensaría que volvería al Dakar es impresionante", declaró Esteve en la rueda de prensa de presentación de su coche para el Dakar.
El catalán, que competirá con su Mitsubishi en la categoría T1 de coches, subrayó que todo empezó cuando en el año 2011, el presidente de KH Lloreda, Josep María Lloreda, le dijo que iban a "volver al Dakar" y se comprometió a desarrollar el famoso 'cojín inteligente', que nació en 2012 y que le permitirá disputar el 'raid'. "Es algo impresionante", confesó Esteve.
"Vamos al Dakar con los mejores porque creemos en ello y somos conscientes de que tenemos un equipo fantástico. Nos hemos preparado muy bien tras tomar la decisión en abril y hemos hecho las cosas lo mejor que hemos podido", prosiguió, feliz de compartir la experiencia con su copiloto, Txema Villalobos, con el que tiene "una relación personal estupenda".
Sobre el cojín inteligente, explicó "cada color representa una zona, controlada por unas electroválvulas". "Son más que gestión en cada zona, nosotros lo bueno que hacemos es que trabajamos con la menor posible, para facilitar el movimiento sanguíneo de todo el tejado y para una persona que tiene muchos problemas de dificultad. De poder personalizar cada zona localizamos cuál es esa zona y lo dejamos en la mejor posición posible", resaltó.
"De esta manera, hay una presión máxima y una mínima que siempre va a ser la misma, al contrario que pasa en los cojines que se hinchan o se desinflan según la actitud. La cámara de aire en caso de impacto hace de 'airbag'", continuó.
Sin embargo, no ha podido prepararse para la altitud del Dakar. "Lo ideal sería estar una semana a 3.000 ó 4.000 metros, pero nosotros no lo podemos hacer", sostuvo, remarcando que le "preocupa todo y nada" y que deben estar "tranquilos".
No obstante, el piloto ilerdense señaló que "el Dakar ha cambiado muchísimo" y que el de 2017 es una rally "de contrastes con 33 ó 35 grados y pistas de conducción". "En Bolivia estaremos a 4.000 m de altitud durante seis días, con 2 ó 3 grados por la noche, 12 ó 13 de día, para entrar de golpe en Argentina con 45", indicó.
"Marc Coma ha querido marcar un poco cómo tiene que ser el Dakar a partir de ahora. Se trata de un Dakar complicado y habrá que encontrar muy bien cuál es tu ritmo para no perder y no romper el coche", explicó Esteve sobre las novedades introducidas por el expiloto y ganador en cinco ocasiones de la prueba.
"EL OBJETIVO ES SER COMPETITIVOS"
Para "volver a coger el pulso a las carreras", Esteve y Villalobos se han preparado en Portugal, Teruel y Marruecos, y la única "duda" era si poner "la caja de cambios manual o automática", decantándose por la segunda porque fue "superbien" en el test en Marruecos. "Todas las cosas que hemos hecho han sido las mejores", detalló.
El objetivo ahora en el 'raid' es "ser competitivos". "Son 15 días y hay que terminarlo por lo que queremos es coger ese ritmo para ser competitivos, no castigar a la mecánica y ser regular. Al final, el Dakar es regularidad, gana a veces el que gana una etapa y es regular en todas. Tenemos que encontrar ese ritmo y que nos permita terminar esta categoría, T1, lo más adelante posible", argumentó.
"Soy muy competitivo, pero muy prudente también porque competir con Peugeot y Toyota es imposible. Tenemos que controlar nuestro ritmo y habrá que ver en el cuarto día como estamos. Tenemos que olvidarnos del resultado y de la clasificación para ver cuál es tu ritmo y la mecánica del coche. Eso sí, me gustaría estar en los más alto en la categoría T1 especial", comentó el ilerdense.
En este sentido, se centra "en lo puramente deportivo". "El Dakar no puede ser una carrera al 'sprint' y tiene que ser una aventura con la importancia del copiloto, la resistencia, el conocimiento... El Dakar es muy complicado en cuanto a la navegación", agregó.
El español apuntó que lo tienen "todo controlado". "Mis sensaciones han sido buenas desde la última carrera en Portugal al último test en Marruecos. El coche va a máxima velocidad y estamos contentos con la mecánica que tenemos. Además, hemos entrenado mucho el físico por el tema de Bolivia", comunicó.
Esteve también recordó su primer Dakar. "Yo tuve la primera oportunidad en 1998 y no sabía muy bien dónde meterme. No tenía ni idea de navegación y fue una gran aventura. Lo que me aportó a mí fue una gran experiencia personal", rememoró. "Es una gran experiencia y tiene algo muy especial, conviven pilotos amateurs con profesionales", subrayó.
Por otra parte, el presidente de KH Lloreda, Josep María Lloreda aclaró que el del catalán "es el primer vehículo que sponsorizan" y que ha "disfrutado muchísimo" desarrollando el cojín inteligente. "Hemos hecho 30 ó 40 distintos. El desarrollo no es de empresa sino personal, vale la pena hacer ese trabajo", recalcó.
También estuvo en el acto, el director de Lubricantes Repsol, Orlando Carbo, que dijo que para la energética regresar al Dakar "es una experiencia" que tenían por realizar y que Esteve representa sus "valores" como empresa. "Como persona ha logrado salir de condiciones difíciles ha salido fortalecido y la identificación que tiene Repsol con él es total", destacó.
"Además, vamos a dar la oportunidad para probar nuestros lubricantes en condiciones extremas y determinar los niveles de seguridad y adaptación al lubricante. Va a servir para beneficio de nuestros clientes e Isidro representa nuestros valores y probará nuestros productos mejorados", añadió.
Finalmente, Araceli Ruiz, directora de Recursos Humanos y Comunicación de Onyx-MGS Seguros, empresa a la que el catalán presta su imagen, ve en este un gran "exponente". "Nos enamoramos de su esfuerzo personal y de la magnífica forma de comunicar. Esto fue sobre el 2008 y Isidre se convirtió en la imagen de nuestra marca. No podíamos faltar en este proyecto", concluyó.