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Contador: "El objetivo no es el podio, es ganar"

El ciclista español Alberto Contador (Tinkoff) ha asegurado este martes que su objetivo en esta Vuelta a España, donde es cuarto en la general provisional a 4:02 del líder Nairo Quintana (Movistar), sigue siendo "ganar" pese a la dificultad que ello comporta por el alto nivel del colombiano y del equipo telefónico.
"La meta que tengo no es el podio, es ganar. Aunque obviamente ganar es muy difícil porque Quintana tiene un equipo muy fuerte, está muy fuerte y tiene una diferencia enorme sobre mí", aseguró en rueda de prensa.
Así, reconoce que puede perder su imbatibilidad en la ronda española. "Es verdad que hasta este año mi ratio de éxito en la Vuelta era del 100% y ahora parece que bajará al 75%, pero todavía tenemos una semana por delante y muchas cosas pueden pasar. La carrera acaba en Madrid, no antes, pero es verdad que será muy difícil", reiteró.
De todos modos, prefiere ir etapa a etapa y viendo por dónde poder atacar. "Veré las posibilidades en cada momento y puedo probar algo. Hay muchos intereses, probablemente comunes, que pueden venir de golpe y hacer tu apuesta muy complicada. Iré día a día, y seguiré intentándolo", reconoció.
"Tengo otros dos corredores por delante. Seguiré dando todo lo que tenga en carrera y a ver dónde acabo en Madrid. Cada día es una historia distinta y pueden pasar mil cosas, a veces sales desaventajado y otras aventajado", arremetió.
Por otro lado negó que tenga una alianza con Quintana, aunque ambos se fueran juntos e hicieron daño a Froome en Formigal. "No hago alianzas con ningún corredor ni equipo. Hago mi propia carrera y una vez ves la composición del grupo miras qué posibles intereses comunes pueden haber. Probablement quien piense en hacer algo ahora es Froome. Si no inventa nada, será complicado pasar a Quintana, aunque tenemos dos llegadas en alto y una contrarreloj", avisó.
"Es verdad que es una Vuelta a contrapié. Empezamos peor de lo que queríamos, perdiendo casi un minuto el primer día. Tuve un mal día en Ézaro y luego me caí justo antes de los tres primeros finales en alto. No es la Vuelta que me hubiera gustado", argumentó el de Pinto, desafortunado este año tanto en el Tour de Francia como en esta Vuelta en cuanto a caídas.
"En el equipo no tenemos el potencial de otros pero seguiré disfrutando cada día tanto como pueda. Hace dos días no ganamos pero hay veces que te llevas mucha más satisfacción incluso si no ganas. A menudo eso es lo que los aficionados recuerdas", aseguró en referencia a su ataque camino de Formigal.
De cara a este miércoles, tras esta segunda jornada de descanso, espera una gran etapa en el inédito final en Mas de la Costa. "Conozco la subida y la hice recientemente. Creo que las diferencias serán mayores que en Peña Cabarga, la etapa será extremadamente dura desde la salida. Son casi 3.700 metros de desnivel acumulado, combinado con temperaturas de 40 grados. Será muy duro, de los más duros en la Vuelta", argumentó.
Por otro lado dio su opinión sobre la repesca masiva del domingo a 91 corredores. "Comparé mi potenciómetro con el de mi compañero Jesús Hernández, que iba en ese grupo, e hizo menos de la mitad del esfuerzo que yo hice. Es mucho más fácil de comprender la repesca si estás 1 o 2 minutos fuera y has dado el máximo. Pero si acabas fuera del límite por tantos minutos y porque has rodado demasiado calmado, tenemos que enviar un aviso o hacer una norma porque es inaceptable", apostilló.