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Coghen: "Éramos las únicas que nos creíamos que podíamos llegar a la final"

La exjugadora de hockey hierba y medallista olímpica en Barcelona 92 Mercedes Coghen aseguró que dentro del equipo eran "las únicas" que de verdad creían que podrían alcanzar ese gran éxito y que para lograrlo tuvieron que realizar una exigente preparación.
Mercedes Coghen formó parte del equipo que ganó el oro olímpico en hockey hierba el 7 de agosto de 1992 en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, que este 25 de julio cumplen su 25 aniversario, y a día de hoy sigue recordando esos días que pasaron allí como algo emocionante.
"La verdad es que yo, sorprendentemente, digo que esa noche dormí a pierna suelta, curioso porque normalmente hubiera sido la noche horrible, de esas de pensar, pero el hecho de conseguir la final a nosotras ya nos valió porque todo se iba poniendo en su sitio", expresó Coghen a Europa Press.
Y es que la catalana cree que eran ellas "las únicas" que se creían que podían estar en la final "después tanto tiempo trabajando, tantas lágrimas, tanto entrenamiento". "Estábamos donde queríamos estar. Yo dormí muy bien y con una sensación maravillosa", añadió.
Aquella selección estaba compuesta por "gente mayor, gente muy jovencita", pero donde existía una "simbiosis total". "Sí que es cierto que nuestro equipo tenía una cierta chispa, había gente con mucho talento que se había juntado y con mucho carácter, que también para sacar adelante los partidos teníamos que tener gente que tenga personalidad, y eso lo habíamos conjugado muy bien", admitió.
Pero, por encima de todo, cree que "sin aquellos años de tanta preparación no hubiera sido posible". "Nosotros no teníamos un nivel de físico tan alto como otros países que entrenan desde pequeñas, como Australia, Estados Unidos, donde el físico se hace en los colegios. Teníamos muchas carencias que había que ir puliendo", señaló.
Luego llegó el triunfo y la emoción por el oro. "Es increíble, todavía me emociono", confesó. "Yo, la verdad, es que pienso que me da rabia no haber podido vivir esos momentos desde fuera. Nadie nos dijo que nos pusiéramos guapas, que esta foto era para la historia y salíamos con los pañuelos", rememoró.
"Es verdad que estás ahí arriba y se te viene a la cabeza todo lo que ha pasado, lo que has vivido. Estás allí con la emoción de que no quiere que se acabe, aunque para nosotros representar a tanta gente nos ayudó mucho", prosiguió.
Sin embargo, no pudieron "vivir el ambiente" que rodea a unos Juegos. "Estábamos en la Villa Olímpica muy concentradas. Yo veía que la gente se lo pasaba genial y nosotras ahí entreno tras entreno, pero el apoyo de la gente, la cohesión que existía entre el público, los propios atletas españoles, el equipo, creo que era algo que empujaba por sí mismo", afirmó Coghen.
Además, ese oro le permitió ser luego la abanderada en la Ceremonia de Clausura. "Tuve la suerte poder representar a la mujeres de aquellos juegos y llevar la bandera en la Clausura fue un homenaje a todas las mujeres que habíamos participado allí y encima que habíamos ganado muchas medallas", celebró.
"Nosotras éramos un equipo de niñas del que todo el mundo decía que también podría hacerlo si nosotras habíamos conseguido llegar tan lejos. Sí que un poco fuimos entre todas las pioneras para estas mujeres de ahora que tan bien nos representan", sentenció.