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Barkero estropea la fiesta de Soldado

Valencia contra Levante, correspondiente a la vigésimo sexta jornada de Liga en Primera DivisiónEfe

Un gol de José Javier Barkero en el minuto 89 permitió al Levante arrancar un punto en el derbi ante el Valencia (2-2), perteneciente a la vigésimo sexta jornada de Liga, además de fastidiar la fiesta de sus vecinos, que merecieron más y que sufrieron la incontestable efectividad granota, una de sus principales señas de identidad.

La fiesta en Mestalla era un hecho hasta que se resbaló Mathieu. El francés, en una desafortunada acción, no pudo despejar un balón en el corazón del área y Barkero, el mejor jugador del Levante, definió harto de clase con el exterior al palo largo, inalcanzable para un Guaita que ha perdido brillantez.
El punto impide al Valencia meterse entre los cuatro mejores y mejora la cara de un equipo granota que acumula cinco jornadas sin conocer la victoria, la misma cifra de puntos que separan al cuadro de Juan Ignacio Martínez de los puestos europeos. Con muy poco, premio blaugrana al canto.
Da la sensación de que apenas le hace falta crear una ocasión para batir al rival. Al primer cuarto de hora, tras un saque de banda el balón de Juanfran fue a parar a la cabeza de Iborra, que pilló adelantado a Guaita y pudo marcar con un extraño remate de cabeza, muy parabólico.
Un tanto que no hizo justicia al Valencia, con más propuesta y más fútbol que su rival. El 'efecto Valverde' es todo un hecho y a los locales se les vio más sueltos, con la garantía que no daba Mauricio Pellegrino. Fue entonces cuando surgió la figura de Jonas, que se reconcilió con la grada en un barullo.
Un balón muerto en el área pequeña fue a parar a las botas de Canales, que disparó al aire, pero el brasileño --ávido por enchufarla-- la metió para dentro con todo el alma. Un punterazo que igualaba la balanza sólo diez minutos después. El escenario para los locales era inmejorable.
Ahí apareció el gran responsable de este Valencia. Soldado se llevó los focos antes del descanso. El '9' resolvió como sólo saben los delanteros. Con el instinto del cazador, el valenciano aprovechó un gran centro de Feghouli para reventar el balón en el fondo de las mallas. Munúa, bien colocado, apenas pudo divisar la trayectoria del esférico.
Seguramente se trate de uno de los goles de la temporada. Por su anticipación, por la forma de amoldar el cuerpo y, sobre todo, por el violento disparo que fue aún más estético tras impactar en el travesaño. Un gol que además llegó en el tiempo añadido del primer acto, de los que se suele calificar de psicológico.
Sin embargo, la película no tuvo final feliz para los de casa. Primero fue Velasco Carballo, que anuló un tanto del citado Soldado --que también la estrelló en el palo--, y después Valdez, que abusó del cuero en una contra cuando el reloj llegaba a su fin. Sin premio y sin suerte, la condena la puso Barkero y dejó helado a Mestalla, que esperaba sonreír tras el derbi.