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La 'Décima' tendrá que esperar

Cristiano Ronaldo durante el partido de vuelta de la Liga de Campeones ante el Borussia de DortmundReuters

El Real Madrid no ha conseguido la ansiada remontada (2-0) ante el Borussia Dortmund en la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones, con un arreón final que le dejó a tan solo un gol, por lo que será el equipo alemán el que dispute la final de Wembley, esperando ya a Barcelona o Bayern de Múnich.

La remontada épica del famoso espíritu estaba en la cabeza de todos, jugadores incluidos. Envueltos en un ambiente favorable, con la afición volcada, era inevitable pensar en que era posible, más por fe que por fútbol. Pero los goles de Benzema y Sergio Ramos, a pocos minutos del final, hicieron realidad ese intento de remontada.
El manido espíritu estuvo presente tanto durante la semana como en los prolegómenos, e incluso en el partido, pero llegó tarde, a los últimos diez minutos. El Borussia resistió al ímpetu blanco, que una vez más se quedan a las puertas. Mourinho se la jugó con Modric en el once como acompañante de Xabi Alonso.
Precisamente fue Modric --excelente todo el duelo-- el que propició la primera ocasión clara para el Real Madrid, luchando un balón en el vértice del área que recogió Özil y sirvió en bandeja para Higuaín que en el mano a mano le sobró un toque y estrelló el balón en Weidenfeller. El primer aviso no se materializó, pero mandó un mensaje a la defensa germana.
Antes de los diez minutos, los de Mourinho ya habían disparado más que en Dortmund en todo el partido. El replegado Borussia se lo permitía, pero los intentos de Di María y Cristiano Ronaldo no encontraban portería. Los de Klopp aguardaban en su campo, sabedores de la salida en tromba blanca, y pronto veían como su joven estrella Gotze se lesionaba para dar entrada a Grosskreutz.
En una de esas se tomaron un respiro los alemanes con una balón largo en una falta que bajó Lewandowski con el pecho y disparó mordido a las manos de Diego López. El intento de remontada blanco pudo quedar neutralizado de haber estado más acertado el polaco. Pero acto seguido avisaron de nuevo Cristiano Ronaldo y un egoísta Özil que quiso marcar el primero con el "7" llegando solo por el segundo palo.
El zarandeo con el consiguiente ida y vuelta duró 20 minutos, tras los que el partido bajó en intensidad, algo que el Madrid agradeció no permitiendo más sustos en su área, pero que impacientaba a los más creyentes (por eso del espíritu). De ahí al final de la primera mitad las ocasiones llegaron con cuentagotas, con los blancos incapaces de asociarse como al comienzo, condenando prácticamente sus opciones.
La reacción madridista llegó tarde
El arranque de la segunda parte no supuso ningún cambio, con el Madrid incapaz de encontrar el resquicio que le permitiera soñar con motivos. El que sí encontró el suyo fue Lewandowski, que a los cinco minutos sacó un derechazo dentro del área que Diego López ni vio, pero que repelió el larguero.
Reaccionó Mourinho con un doble cambio, dejando una defensa de tres y poblando la zona de mediapuntas con el brasileño Kaká, además del habitual Benzema por Higuaín. Pero el paso de los minutos hacía perder la esperanza y el Santiago Bernabéu empezaba a silenciarse para dar voz a los miles de incansables aficionados alemanes.
Media hora restaba para la heroica, pero de nuevo el silencio pobló las gradas del estadio blanco con una llegada de Reus que cedió a Gundogan, evitando Diego López de forma milagrosa que se adelantaran los visitantes.
Quiso reaccionar el Real Madrid, que con la entrada de Khedira consiguió adelantar un poco las líneas, pero fue tan tímidamente que ni siquiera llegó a disparar entre los tres palos. De nuevo, quien sí lo hizo fue Lewandowski, finalizando una contra llevado por el genial Reus, pero que pudo taponar Essien.
Pero a falta de menos de diez minutos, conectaron Özil y Benzema, e hicieron una diablura más para marcar el primero, que envalentonó al Bernabéu, y con él a los jugadores, que quisieron morir con las botas puestas, atacando en el área de Weidenfeller, que tuvo que intervenir a dos remates consecutivos de Ramos.
El mismo Sergio Ramos, en una nueva muestra de valentía, se personó en el área para rematar un servicio de Benzema, ya en el minuto 87. Un solo gol separaba al Real Madrid de la final. Pero los minutos finales los supo matar el Borussia Dortmund, que no quiso sufrir en sus carnes lo que le hicieron al Málaga, y aguantó el arreón final que les permite estar en la final de Wembley.
REAL MADRID: Diego López; Essien, Sergio Ramos, Varane, Coentrao (Kaká, min.57); Xabi Alonso (Khedira, min.67), Modric; Di María, Ozil, Cristiano Ronaldo e Higuaín (Benzema, min.57).
BORUSSIA DORTMUND: Weidenfeller, Piszczek, Hummels, Subotic, Schmelzer; Blaszczykowski (Felipe Santana, min.90), Bender , Gundogan, Reus; Gotze (Grosskreutz, min.14) y Lewandowski (Kehl, min.87).
GOLES
   1 - 0, min.83, Benzema.
   2 - 0, min.88, Sergio Ramos.
ÁRBITRO: Howard Webb (ING). Amonestó a Coentrao (min.26), Higuaín (min.43), Sergio Ramos (min.78) y Khedira (min.81) por parte del Real Madrid. Y a Gundogan (min.43), Bender (min.45+1) por parte del Borussia Dortmund.
ESTADIO: Santiago Bernabéu.