Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un oportuno Iago Aspas no puede con el Rayo

Rayo Vallecano - Celta de VigoEFE

El Rayo Vallecano de Paco Jémez dio la vuelta a un marcador adverso originado por los dos tantos de Iago Aspas en la primera mitad, para deshacerse del Celta (3-2) en la undécima jornada de la Liga BBVA, y así prolongar su estancia en la suerte del triunfo, iniciada en Málaga la pasada jornada, condenando al Celta, que no obtiene los tres puntos por cuarta jornada consecutiva.

La velocidad del ariete Gallego Iago Aspas deleitó a los aficionados del Celta que se desplazaron hasta Vallecas y fue el quebradero de cabeza de Paco Jémez en la primera mitad. Labaka y Jordi Amat se mostraron incapaces de detener al canterano en cada una de sus cabalgadas hacia la meta defendida por Cobeño. De este modo, con dos zarpazos en la primera mitad, pareció sentenciar el encuentro.
Con un juego menos elaborado de lo habitual, el cuadro de Paco Herrera optó por los desplazamientos en largo para así evitar la contundente presión que ejercen en el centro del campo Javi Fuego y compañía. De este modo, llegó el primer acercamiento celtiña que desbarató Cobeño. No correría la misma suerte minutos más tarde. Álex López sirvió en bandeja el gol a Iago Aspas. Era el minuto doce y el Rayo aun no había generado peligro.
El tanto transfirió la responsabilidad a los vallecanos, que encontraron hueco en la banda defendida por Lago. Las incorporaciones de Tito y el capitán Piti, comenzaban a hacerse sentir. Incluso apareció el meta Javi Varas para evitar la igualada, pero de nuevo Aspas golpearía. Un pase largo de Krohn-Dehli serviría a Aspas para anotar el segundo.
REACCIÓN FRANJIRROJA
Minutos antes del final de la primera mitad el centrocampista Cabral dejó al Celta con diez por interceptar el balón con la mano, lo que suponía la segunda tarjeta amarilla. Paco Herrera rehizo el esquema, pero el Rayo había dado un paso hacia delante. La segunda mitad fue un aluvión de ocasiones para los franjirrojos.
Jémez, fiel a sus ideas, se lanzó a por el encuentro. Sustituyó a Labaka por Delibasic, y así ganar en las acciones aéreas. Las embestidas locales fueron un suplicio para los gallegos, con Iago Aspas nublado. Un centro de Casado acabaría con el tanto de Leo Baptistao, enrachado, de cabeza, que recortó distancias. El Rayo, lanzado, igualaría gracias a un cabezazo de Tito, que se incorporó una vez más.
Lejos de conformarse, los locales no cesaron en su ímpetu de llevarse el encuentro frente a su afición, activa desde antes del pitido inicial. Así, Túñez sujetó del brazo a Delibasic, que cayó derribado. Álvarez Izquierdo señaló penalti. Piti lo transformó para marcar su tercer gol en dos jornadas y sentenciar el encuentro, que acerca al Celta al descenso y al Rayo a Europa.