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Una vaselina de Ebert condena a Osasuna

Jugadores del Valladolid y el Osasuna se pelean por el balónEFE

El Real Valladolid ha conseguido una importante victoria en el Reyno de Navarra (0-1), en el partido correspondiente a la décima jornada de la Liga BBVA, gracias a un solitario gol del alemán Patrick Ebert quien, con una precisa vaselina, daba los tres puntos a su equipo ante un Osasuna que perdonó demasiado.

Con este resultado, los locales se hunden aún más en la clasificación y una semana más ocuparán el farolillo rojo de la competición, a cuatro puntos de la salvación a falta del resto de resultados. Enfrente, los de pucela llegaban a Pamplona con la moral reforzada después de su victoria copera y con este triunfo cogen aire en la tabla.
Sin embargo, fue Osasuna quien tomó las riendas del encuentro desde el inicio, en donde Sisi volvía loca a la defensa rival por la banda izquierda y Álvaro Cejudo hacia lo propio por la derecha. Sin respiro en la meta de Dani Hernández, Miroslav Djukic sufría el primer traspiés de la tarde cuando Marc Valiente, que llegaba tocado, se marchaba del terreno de juego lesionado dando entrada al portugués Henrique Sereno.
A pesar del ímpetu de los de José Luis Mendilibar por abrir el marcador, el partido llegó al descanso y, ya en la segunda mitad, la tónica del encuentro no cambió. Lanzado al ataque, Osasuna era el dueño del balón y el Valladolid buscaba su oportunidad a la contra mientras la mala suerte se volvía a cebar con la zaga pucelana y Sereno debía ser sustituido lesionado en el hombro.
Minuto a minuto, el acoso al área del equipo local era insultante aunque no suficiente para derribar el muro del portero Dani, infranqueable sobre el césped del Reyno. Si las lesiones fueron un dolor de cabeza para Djukic, la expulsión de Rubén desesperó a Mendibilar en el banquillo. Sin embargo, Osasuna continuó rozando el gol y a punto estuvo de adelantarse tras un gran remate de Kike Sola que el meta pucelano volvió a salvar de forma milagrosa.
Contra las cuerdas, el Valladolid resistía las embestidas y en la siguiente jugada conseguía perforar la portería rival tras un excepcional contragolpe dirigido por Óscar que finalizó de forma magistral Patrick Ebert, de vaselina. El gol cayó como un jarro de agua fría en el equipo local y, silbado por su público por su falta de valentía en los cambios, Mendibilar quemó los últimos cartuchos de un partido que terminó con la inmerecida derrota pamplonica.