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Baptista consuela al Málaga

Málaga - OsasunaEFE

Un solitario zarpazo de Julio Baptista permitió al Málaga imponerse al Club Atlético Osasuna (1-0) gracias a un certero remate en el corazón del área que llegó en el minuto 93, cuando todo se daba por perdido, además de consolar el adiós europeo del pasado miércoles, que llegó de semejante manera al tanto de Felipe Santana.

Los blanquiazules recibieron justicia divina tras el tremendo palo que encajaron en Dortmund. El adiós continental, de la manera más cruel posible, encontró un argumento para sacar la cabeza y reconocer el trabajo más allá del resultado. El Málaga no está en semifinales de 'Champions', pero toda La Rosaleda pidió a Pellegrini que volviese al césped tras el partido. Como los buenos toreros.
Allí recibió una ovación junto a todo el equipo, que había encontrado la alegría en un gol sobre la bocina. Cuando el 0-0 parecía el marcador definitivo, una falta en el centro del campo terminó en la cabeza de Camacho, que la dejó en el área de castigo con excesivo cariño. Ahí apareció la 'Bestia' Baptista, que empaló a Andrés Fernández.
Los tres puntos del Málaga llegaron de la manera más gustosa para ganar, pero también de la forma que más duele perder. El cuadro rojillo, sin margen de reacción, se llevó un duro golpe tras haber aguantado --sobre todo-- la primera mitad con la portería inmaculada. Saviola, uno de los mejores, lo intentó; así como Joaquín, siempre sobresaliente.
Primero fue el 'conejo' quién la estrelló en la cepa del poste y, poco después, también buscó un lanzamiento picado desde fuera del área que salvó por los pelos el meta navarro. Los de Martiricos eran mucho mejores y, además, generaban ocasiones casi sin querer, al calor del fútbol de Iturra, incombustible en el robo, pero también en la entrega asistencial.
Pero no pudo ser. De ninguna de las maneras encontró el Málaga el camino del gol, que incluso pudo haber encajado si Willy Caballero no llega a detener un disparo, a bocajarro, de Álvaro Cejudo a cuarto de hora para el minuto 90. Al final llegó el premio para los de casa, que compensan --levemente-- el sinsabor de Alemania y continúan en la brecha de su pelea por la 'Champions' del próximo curso.