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El Celta se aferra a la permanencia

Victoria agónica del Celta sobre un Zaragoza que no conoce la victoria en este 2013. El gol de Sapunaru, remontado por el de Álex López y por el de Mario Bermejo en el descuento y que llevó la locura a las gradas de Balaídos. El descenso, más apretado que nunca, con ambos equipos en 27 punos.

La agonía de la salvación y la permanencia en primera división se daban cita en Balaídos con dos equipos con muchas urgencias de puntos: Celta, último clasificado con 24 puntos y Zaragoza, penúltimo con 27. El empate no servía a ninguno y la victoria suponía o el hundimiento de unos o un respiro para los otros.
El partido comenzó con la sensación de que ambos equipos se respetaban bastante, pero los locales terminaron por decantar la balanza del control a su favor. Los maños, por su parte, esperaban atrás intentando sorprender a la contra.
Pintér fue el primero en retar a los porteros. Su disparo, seco y ajustado al larguero, fue despejado a córner por Javi Varas. La respuesta del Celta no se hizo esperar, y en esta ocasión, fue Roberto el que tuvo que atajar con el pie un gran disparo de Álex López.
Sapunaru, que había fallado en la oportunidad más clara del Celta, se redimió con un gol en el minuto 26. El defensa del Zaragoza cabeceó un buen centro de falta de Apoño, que fue discutido por los jugadores del Celta, ya que pedían fuera de juego.
Los gallegos no se echaron para atrás y, controlando el balón de nuevo, consiguieron el empate antes el descanso. Augusto, muy activo por la banda derecha, puso un gran centro para que Álex López cabeceara en el centro del área. El balón golpeó primero en el larguero y botó dentro de la portería. Roberto intentó sacarlo fuera, peo no engaño al árbitro que dio como válido el tanto.
Los de Abel Resino comenzaron la segunda parte con el convencimiento de poder ganar el partido y dispusieron de varias ocasiones para ello. El Zaragoza sufrió los constantes ataques gallegos y aunque se acercaron al área de Javi Varas, no eran capaces de llevar demasiado peligro.
La agonía se la llevaron tanto maños como gallegos a los cinco minutos de descuento, pero fueron los locales los que los aprovecharon. Cuando el partido parecía morir con el empate, Mario Bermejo aprovechó en el minuto 92 un balón de Orellana que se paseó por todo el área del Zaragoza para matar el partido y acercar al Cela un pasito más a la permanencia.