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El Granada suma un empate que sabe a bien poco

Granada - Real SociedadEFE

El Granada, que no gana en Liga desde la jornada 11, no pudo lograr la victoria (0-0) ante una Real Sociedad que suma el segundo empate consecutivo, lo que no impide que el técnico del equipo andaluz, Juan Antonio Anquela, continúe en el punto de mira a pesar de que provisionalmente los 'nazaríes' salen de los puestos de descenso.

Con la presión de lograr la cuarta victoria de la temporada en Liga, los locales salieron en tromba y mimando la pelota. Los vascos aguantaban agazapados en defensa y usaban como arma el contraataque. El partido era frenético desde el inicio.
Muestra de la convicción en la zona ofensiva de la Real Sociedad, a los 17 minutos a punto estuvo Íñigo López de introducir la pelota en su propia meta tras un balón colgado por Carlos Vela. Cumplida la primera media hora de juego, el Granada había ralentizado su juego y le costaba llegar a la portería de un Claudio Bravo apenas inquietado.
En el minuto 34, el guardameta chileno tuvo que despejar de puños tras un centro de Nyom. Sin tiempo para respirar, en la siguiente jugada el meta Roberto se empleaba a fondo para detener un cabezazo a quemarropa de Ifrán tras una nueva asistencia del mexicano.
Era un duelo vertiginoso, pero a tirones. La Real Sociedad se sentía cada más cómoda y el Granada recurría a las faltas debido a su incapacidad para recuperar la posesión. Con las ideas un tanto espesas, apenas sacaba petróleo de sus jugadas. Antes de llegar al descanso, Carlos Vela lo volvió a intentar con un disparo desde la frontal.
EL GRANADA INTENTÓ EL GOL HASTA EL FINAL
Comenzaron más atinados los locales la segunda parte. Al menos, mostraban entusiasmo e ímpetu. Pero fue Griezmann el que metió de nuevo el miedo al Granada tras un centro que no encontró rematador en el 56. Poco más tarde, Zurutuza probó fortuna con un fuerte disparo desde fuera del área. El encuentro comenzaba a ser un ida y vuelta continuo, una lucha donde sólo el más fuerte se podía llevar el gato al agua.
Buscaba oxígeno el equipo dirigido por Anquela, al que los arreones no le bastaban para hacer daño a una Real Sociedad bien plantada en el terreno de juego. A los 73 minutos, una arrancada de Ighalo volvió a inquietar a la defensa guipuzcoana. Pero Carlos Martínez estuvo atento para evitar la definición correcta del nigeriano. A continuación, un horrible remate de Illarramendi le privó de lograr el primer tanto del encuentro.
El público de Los Cármenes comenzaba a desesperarse. La recta final del encuentro se presentaba agónica. De nuevo, Ighalo tuvo el 1-0 en el 82, pero se topó con la lucidez de Claudio Bravo. Apretando los dientes, el Granada introdujo una marcha más y creyó más que nunca en la victoria. Con tres minutos de descuento, el partido agonizó en el área de la Real Sociedad y se fugaba el objetivo de los locales de perforar la meta rival.