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¡El Sevilla hace la gesta y elimina al Betis en los penaltis de la forma más cruel! (3-4)

El Sevilla consiguió el billete para los cuartos de final de la Europa League después de eliminar en la tanda de penaltis (3-4) al Betis, tras un partido que alcanzó el tiempo reglamentario con 0-2, el mismo resultado que cosechó el cuadro verdiblanco hace una semana en el Sánchez Pizjuán. Nono falló el lanzamiento decisivo y el equipo de Emery selló su billete a cuartos.

Adán comenzó parando el lanzamiento de Vitolo y los béticos anotaron sus tres primeros penaltis. Todo era miel sobre hojuelas para un Betis que parecía consolar su situación liguera dando un puntapié al vecino para sacarle de Europa. Sin embargo, el Sevilla se encontró con el pase en el último suspiro.
Rakitic no falló y N'Diaye --el mejor de los dos partidos-- erró antes de que Nono hiciese lo propio en el último penalti con un lanzamiento tremendamente flojo. La alegría estalló en los sevillistas, que disfrutaron del triunfo por partida doble. Primero: seguir vivos en el Viejo Continente; y segundo, poder montar la fiesta en casa del vecino.
Ya desde el comienzo, la apuesta del Sevilla fue fulgurante y pronto encontró el camino para inquietar al Betis. Alberto Moreno, en una internada por la banda izquierda, acabó sacando un centro que terminó en los pies de Reyes. El de Utrera, con una calidad inmensa, definió a la perfección y colocó el 0-1 a los 20 minutos de encuentro.
Bacca y Gameiro ya lo habían intentado con anterioridad, producto de la valentía de Unai Emery con su once inicial, formado por hasta cinco jugadores de ataque. Sin embargo, el Betis reaccionó tras el gol y pudo aguantar la exigua ventaja al descanso a pesar de la temprana lesión de Perquis, que tuvo que ser sustituido al cuarto de hora.
Leo Baptistao, el mejor de los béticos hasta que le aguantó el combustible, dispuso de un cabezazo que se marchó por encima de la portería de Beto y --poco después-- el jugador brasileño lanzó con fiereza desde fuera del área. Dos grandes ocasiones que dieron vida al Betis, sobre todo tras la estratosférica parada de Adán en un mano a mano con M'Bia.
La efervescencia nervionense desapareció por el empuje verdiblanco, que vivió sus mejores minutos a la hora de partido. De hecho, Beto volvió a convertirse en fundamental al detener, con los pies, un disparo de Leo Baptistao, uno de los últimos coletazos del equipo de Calderón antes de que se decidiese a cambiarle por Salva Sevilla, quién equilibró al Betis.
Fue entonces el momento de los pupilos de Emery, que renacieron nuevamente con un centro de Alberto Moreno, el arquitecto de los dos goles del Sevilla. El segundo tanto, a quince minutos para el final, llegó en los pies de Bacca, que definió sin oposición en el área pequeña. El gol (0-2) forzó la prórroga y obligó a convertir en mayúsculo el esfuerzo de ambos equipos.
En el tiempo extra, y sin la mejor versión de Rakitic, el Sevilla regresó a la carga en un partido que se había roto en los minutos finales del tiempo reglamentario y donde el Betis merecía mejor suerte. Bacca fue el que tuvo la más clara en un doble remate que paró Adán, inconmensurable durante toda la noche.
No obstante, la fiesta se aguó para los de casa tras la tanda de penaltis. A su mala campaña en Liga --donde son colistas-- este jueves el Benito Villamarín se quedó con las ganas de amargar a su vecino y permitió que el Sevilla se llevase el primer derbi andaluz en Europa de la historia, además de agudizar la situación de un Betis que sólo puede llorar.
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