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El Betis gana al Sevilla en el Pizjuán (0-2) y pone un pie y medio en cuartos

Sevilla-Betiscuatro.com

El Betis no pudo tener mejor consuelo de como le va en la Liga que con una victoria a su máximo rival, en el Pizjuán, con goles de Leo Baptistao y Salva Sevilla. El equipo verdiblanco tiene pie y medio en cuartos de final de la Europa League.

El Betis sonríe y cada vez más, y después de la gesta ante su vecino y rival, sin duda avisa a los últimos clasificados de la Liga BBVA sobre sus intenciones de seguir en línea ascendente para evitar el descenso. La fiabilidad de los de Unai Emery en casa y dentro también de la regularidad recuperada en los últimos partidos quedó en entredicho con una dolorosa derrota que les complica su futuro en Europa.
Cosas del fútbol, la historia de los últimos partidos entre ambos en el Pizjuán, con triunfos 4-0 esta campaña y 5-1 en la pasada, estuvo cerca de repetirse. Las dos goleadas ligueras que precedían a este duelo comenzaron con tantos tempranos, algo que pudo repetir Bacca pocos segundos después del pitido inicial, en un mano a mano con Adán. El ex portero del Real Madrid, protagonista en la primera mitad, escribió un nuevo guión.
El Sevilla se mereció más en los primeros 45 minutos. Los locales no gozaron de la posesión, ni de la versión más organizadora y letal de su capitán Rakitic, pero sí tuvieron ocasiones para irse por delante en el marcador. El Betis estuvo serio atrás y peligroso también en ataque. El duelo, con intensidad y ocasiones, no defraudaba. Mientras que Adán abortaba el peligro, Baptista ponía por delante a los béticos.
Los de Calderón pillaron descolocados a los sevillistas y Juanfran, por una banda derecha que percutió en más de una ocasión, puso el balón en la cabeza de su delantero. Los visitantes se esmeraban en impedir el flujo local con una gran presión en el centro del campo. Tras el paso por los vestuarios, Emery movió fichas y puso a Rakitic más en labores de elaboración. El Betis comenzó a echarse atrás y a acusar el desgaste.
Sin embargo, también Calderón reaccionó desde el banquillo y el Betis volvió a encontrar la fórmula para seguir incomodando a un Sevilla que comenzaba a ponerse nervioso viendo el marcador y el tiempo en su contra. La búsqueda del gol por parte de los sevillistas dejaba huecos peligrosos a una contra bética que goza de confianza y eficacia renovada.
El Sevilla malgastó de nuevo sus balas y el Betis terminó de confirmar la sorpresa. La defensa de los de Emery, floja ante Salva Sevilla, permitió que el recién entrado por un contrariado Rubén Castro controlase de espaldas, se diera la vuelta y batiese a Beto con maestría en el minuto 76. El Ramón Sánchez Pizjuán se frotaba los ojos. Un ver para creer que terminó sin más novedad en el marcador a pesar de los seis minutos de añadido.