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El Atleti se mete en la siguiente ronda de la Europa League

Agónico partido, con final de infarto, el que sacó adelante el Atlético de Madrid en Glasgow para llevarse a casa la primera victoria a domicilio de la temporada (nótese la fecha de esta crónica), y la clasificación para los dieciseisavos de final de la segunda competición Europea.

Cuatro.com
Arrancaron los escoceses apretando, sabedores de que una derrota los apeaba de la Europa League. Media hora duró el ímpetu del Celtic. La media hora que tardó el turco Arda Turan en enganchar fuera del área un balón que milagrosamente no tocó en nadie y acabó metiéndose en la portería.
Contrario a la tradición atlética de los últimos tiempos, que consiste en echarse para atrás en cuanto el marcador sopla a favor, los de Manzano aprovecharon el tanto para lanzarse a rematar el partido. Y parece que debió gustarles porque así llegaron los mejores minutos de los rojiblancos. Sin embargo, no daba para mucho más el primer tiempo, y así llegó el descanso.
Debió de funcionar la charla de Manzano en el vestuario porque el segundo periodo arrancó con el mismo hambre de matar el encuentro. Con un Salvio irreconocible (ya lo había demostrado en el primer tiempo), un Adrián muy participativo y Arda y Diego inspirados (son los dos hemisferios del cerebro de este Atleti), las triangulaciones se sucedían una detrás de otra. Tanto, que lo único que faltaba saber del segundo gol era el minuto, porque parecía claro que tenía que caer.
Pero no cayó. Y esto, que en el equipo colchonero suele ser presagio de tragedia en los últimos minutos, se quedó en nada gracias a que al buen tino de los de arriba se sumó una seguridad casi inédita en toda la línea de atrás. Godín y Perea, en especial, hicieron del área atlética territorio vedado.
Y en esto llegó Falcao. El colombiano, que regresaba de lesión, mostró el hambre felina que se espera de él y supo moverse entre líneas para buscar opciones. Entre ellas, un penalty en el área escocesa cometido por Majstorovic que cortó, de forma involuntaria, un balón con la mano que prometía convertirse en el segundo.
Apretaron los escoceses hasta la última jugada, una falta muy inocente de Perea en el lateral del área que podría haber costado un disgusto. Hasta el portero del Celtic se lanzó al remate, pero la noche ya tenía color rojiblanco. En resumen, un buen partido del Atlético que podría haber cerrado con más goles con algo más d puntería y que deja tres buenas noticias, a saber; el pase a la siguiente ronda; la primera victoria a domicilio; y la vuelta de Falcao.