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Competición ordena el cierre parcial de El Molinón por los gritos racistas a Williams

Iñaki Williamscuatro.com

El Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha sancionado al Sporting de Gijón con el cierre parcial de la grada del estadio El Molinón de la que se profirieron los insultos racistas al jugador del Athletic Club de Bilbao Iñaki Williams. El club asturiano ya ha emitido un comunicado mostrando su disconformidad con la sanción puesto que entienden que ellos adoptaron todas las medidas preventivas expuestas en la normativa.

El organismo federativo abrió un "procedimiento disciplinario extraordinario por incidente del público" por lo ocurrido el 21 de agosto en el feudo sportinguista en el duelo entre el Sporting y el Athletic Club, y con el delantero visitante como protagonista.
Según el acta del partido, los sonidos "imitando la onomatopeya del mono" dirigidos al internacional Sub-21 "desde uno de los fondos" obligaron al colegiado Carlos Clos Gómez a detener el choque en el minuto 22, comunicando el incidente al delegado de campo del Sporting, Mario Cotelo, para que la megafonía del estadio pidiera que cesaran los insultos. "Una vez hecha la advertencia pública se reanudó el juego, no volviéndose a producir ningún otro incidente", zanjó entonces el escrito.
El club gijonés condenó entonces el acto, pero ello no ha evitado la sanción impuesta por Competición, que "impone al Real Sporting de Gijón una sanción de cierre parcial del sector de la grada del Estadio El Molinón en el que se produjeron los hechos, para lo cual ha requerido al colegiado del partido al efecto de que identifique en el plazo de cinco días la zona o sector concreto".
En este sentido, el Consejo de Administración del Real Sporting expresó "su más absoluta disconformidad" con esta resolución, "por entender que no es ajustada a derecho, injusta y desproporcionada", y confirmó que interpondrá recurso ante Apelación.
Así, el club recuerda que "consta acreditado en el expediente disciplinario que cumplió diligentemente con sus obligaciones y adoptó todas las medidas de prevención exigidas por la normativa y la legislación vigente", como establecieron el informe realizado por LaLiga y por el coordinador de seguridad, este último el cual "ostenta una presunción de veracidad respecto a sus relatos acerca de los acontecimientos e incidentes relativos a la seguridad en los encuentros".
"En todos los informes de los Agentes intervinientes en el encuentro no solo se pone en duda la existencia de los hechos denunciados sino que se deja constancia del cumplimiento de todas y cada una de las medidas de prevención establecidas por parte del Real Sporting, así como de la imposibilidad de identificar a los posibles responsables de los gritos denunciados, todo ello tras efectuar el propio coordinador de seguridad diversos visionados de las imágenes de la UCO (Unidad de Control Operativa), dependiente de LaLiga", sentenció.