Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El año I de Benítez es sinónimo de título en sus clubes anteriores: ¿también en Madrid?

Rafa Benítezcuatro.com

La trayectoria de Rafa Benítez en los banquillos ha tenido periodos gloriosos (Valencia, Liverpool) y etapas caóticas (Inter, Chelsea). El común denominador de todas ellas han sido los títulos: Rafa siempre ganó al menos una copa en su primer año en cualquier banquillo. ¿Será capaz de alargar su racha en el Real Madrid?

Se fue Ancelotti, llegó Benítez. Para una sección de la hinchada madridista, una decisión equivocada que parece destinada al fracaso. Para otros, un paso esperanzador dejando el equipo en las manos de un hombre del club. Más allá de cualquier presagio, un dato espanta a los detractores de Rafa, al tiempo que hace las delicias de sus partidarios: desde su consagración en el Valencia, Benítez siempre se ha asegurado ganar un título en el primer año de cualquiera de los banquillos que ha ocupado.
Su debut en el Valencia supuso un título liguero que el conjunto ché llevaba sin ganar 31 años. Aterrizó en Liverpool para protagonizar el archiconocido 'Milagro de Estambul' y ganarse el respeto de la afición 'red'. Sus estancias en Inter y Chelsea fueron breves y por momentos caóticas pero consiguió seguir engordando su palmarés: un Mundialito con los italianos y una Europa League con los londinenses. Ya en el Nápoles, se apuntó la Copa de Italia en su primer curso. Con las cartas sobre la mesa no hace falta ser un genio para entender la ecuación: el primer año de Rafa Benítez asegura, al menos, un título. ¿Será así en el Real Madrid?
Llegó a Valencia entre dudas... y recuperó la Liga 31 años después
Benítez Valencia
La salida de Héctor Cúper del banquillo valencianista propició la llegada de un nuevo y casi desconocido inquilino: un joven Rafa Benítez que no tenía experiencia en 'grandes' de la Liga. El comienzo dubitativo del equipo hizo presagiar lo peor, pero a mediados de temporada la plantilla pareció entender el plan del madrileño y remontó el vuelo. Aquel Valencia, el de Cañizares, Ayala o Aimar, acabó ganando la Liga después de 31 años sin hacerlo. El 'novato' entraba en la historia 'ché' por todo lo alto.
La actuación de Benítez y su capacidad para pasar de la crisis a la gloria en tan corto espacio de tiempo sorprendió a propios y extraños. El cariño de la afición valencianista le haría permanecer otras dos temporadas en la capital del Turia. Tras una intermedia en blanco, Rafa se apuntó otra Liga y, de regalo, una copa de la UEFA en el que sería su curso de despedida. Recibió la llamada del Liverpool y emigró a Inglaterra, donde volvería a hacer historia... en su primer año.
Liverpool no celebraba una Champions desde 1984... hasta que llegó Benítez
Rafa Benítez Liverpool
Su brillante palmarés en Valencia le valió fichar por el Liverpool, otro de los grandes clásicos del fútbol europeo que no pasaba por su mejor momento. La primera decisión de Benítez como comandante 'red' fue 'españolizar' el club con talento importado desde nuestra tierra. No le pudo salir mejor. Pese a terminar la Premier en cuarta posición, el madrileño acalló todas las críticas ganando la Champions League, título que no se celebraba en Liverpool desde 1984.
La final, bautizada por el mundo del fútbol como el 'Milagro de Estambul', fue uno de los partidos más increíbles y recordados de la historia futbolística moderna. Cayendo 3-0 en el descanso contra el Milan de Carlo Ancelotti, sólo Benítez sabe qué le dijo a sus chicos para empatar el encuentro en el segundo tiempo y llevarse la copa en los penaltis. Una vez más, Rafa empezaba la andadura en un nuevo equipo con buen pie, ganándose el cariño y respeto de la afición de Merseyside hasta la fecha.
Seis meses en el Inter de Milán: una Supercopa y un Mundialito
El paso de Benítez por el Inter fue breve, aunque intenso. Los problemas internos con hinchada, directiva y plantilla marcaron su corta estancia en Milán y, pese a todo, nadie le puede criticar que no ganara títulos. Comenzó la temporada arrebatándole la Supercopa de Italia a la Roma, cuando la situación en el vestuario se quebró. Aún le dio tiempo a ganar el Mundialito de Clubes antes de que el 23 de diciembre se hiciera oficial su desvinculación. Dejó al equipo en octavos de la Champions, séptimo en liga (su mayor lastre) y, le pese al nerazzurri que le pese, con dos títulos bajo el brazo.
Regresó de su 'retiro' para seguir ganando en su única temporada en el Chelsea
Benítez Chelsea
El Chelsea logró convencer a Benítez para que, después de dos años alejado de los banquillos, tomara las riendas del gigante 'blue' y lo devolviera a la senda del triunfo. Rafa revivió los problemas que le habían condicionado en su etapa en Milán cuando algunos miembros de la plantilla cuestionaron sus métodos. Su pasado en Liverpool y la derrota en la final del Mundialito de Clubes provocó las iras de una parte de la afición londinense. El propio Benítez reconoció que abandonaría el club al término de la temporada, lo cual no le privó de celebrar un título más.
Los chicos de Rafa no lograron pasar de la fase de grupos de la Champions y fueron 'condenados' a jugar la Europa League, merced a su tercer puesto. Fue una condena que, a la postre, serviría de bálsamo. El Chelsea se proclamó de campeón de aquella edición en la final ante el Benfica con un gol agónico de Ivanovic en el último suspiro. Se celebró como una Copa de Europa más y Benítez cumplió su palabra: se marchó, clasificando además al equipo para la Champions, entre más aplausos que abucheos.
Napoles le recibió con una Copa de Italia y la clasificación europea
Benítez Nápoles
Su penúltima aventura en los banquillos le llevó al Nápoles donde, todo sea dicho, ha dejado sensación de trabajo inacabado. La clasificación fallida para la Champions del equipo italiano fue la gran tarea pendiente del madrileño. Pese a todo, la primera temporada de Rafa en el banquillo azzurri se tradujo en títulos, como no podía ser de otra forma.
La mala suerte se cebó con el conjunto italiano cuando fue encuadrado en el 'grupo de la muerte' de aquella edición de la Champions, quedando fuera de los octavos en un sorpresivo triple empate con Borussia Dortmund y Arsenal. También consiguió dejar al equipo en la tercera plaza liguera, valedera para la fase previa de la Copa de Europa, aunque su mayor logro fue la Copa de Italia obtenida ante la Fiorentina. La ecuación volvía a cumplirse: Benítez estrenaba equipo y acababa celebrando un título.