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El flemón goleador

Messi lo da todo en La Romareda
A lo mejor no era un flemón. A lo mejor era eso que los ingleses llaman tongue in cheek: la lengua que inflama la mejilla para expresar ironía. Messi es refractario a la vanidad, como definió Verón: "Tan callado que dan ganas de ponerlo en la mesita de noche", dijo la Brujita. Y sin embargo, algo de displicencia hubo en su primer gol: un cabezazo sin impulsos ni excesos gestuales, los pies pegados al suelo en medio del área, nada físicamente memorable... salvo la destreza del remate, giro sutil del cuello para castigar el pie de plastilina de Diogo. Un error grosero del uruguayo en la salida permitió a Pedrito la escapada y un centro con el que Messi inició su noche portentosa en La Romareda.