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¡El cáncer no puede con su pasión por el basket! Brody, de 7 años, conmueve con sus jugadas por los pasillos del hospital

brody 2cuatro.com

La de Brody es una historia de injusticia y de superación al mismo tiempo. Con un año libró una batalla contra el cáncer de la que logró salir victorioso. Creció con salud y con una sola pasión: el baloncesto. Pero el destino le deparaba una crueldad aun mayor. Con siete años, el fantasma de la enfermedad volvió. Fue el pasado mes de diciembre y desde entonces las acciones de apoyo se han sucedido por todo el estadod e Indiana. Ahora, su imagen botando el balón por los pasillos del hosptial han conmovido al mundo como ejemplo de lucha y superación.

Brody Stephens es un niño de 7 años, enfermo de leucemia, que ha conmovido al mundo entero con sus botes de balón por los pasillos del Riley Hospital de la ciudad estadounidense de Indianapolis. Brody lleva meses luchando contra la el cáncer, al que ya venció cuando tenía solo un año. Desgraciadamente, el pasado mes de diciembre de 2015 el fantasma regresó.
Tras varios meses esperando un trasplante de médula ósea esencial para luchar contra la enfermedad, por fin, el pasado, es de agosto, pudo someterse a la intervención. Ahora, el pequeño se recupera de la intervención en el hospital y, aunque todavía no está al 100% de sus fuerzas, lo que sí que tiene claro es que de su balón de baloncesto no le separa nadie. Tanto es así que ha convencido a las enfermeras del hospital de que le permitan dar unos botes por el pasillo, aunque sea arrastrando el equipo médico detrás.
Pero la ayuda de las enfermeras no ha sido la única que ha recibido Brody en este tiempo. El hashtag #brodystrong en Twitter está plagado de muestras de solidaridad con el pequeño. En agosto, coincidiendo con la fechas en que fue intervenido, su pueblo, New Palestine (Indiana, EEUU), se vistió entero de naranja para mostrarle su apoyo. En septiembre, des´pués de la operación, recibió la visita en el hospital del jugador de la NBA en Indiana Peacers Glen Robinson III (hijo del mítico Glen Robinson), que le regaló un par de zapatillas.
Y el pasado mes de julio, un grupo de aficionados al Baloncesto que llevan años desarrollando un torneo de tres contra tres para causas benéficas, decidieron dedicar a Brody la recaudación de este año. Más de 10.000 dólares que serán empleados para enviar al pequeño a Disney World una vez se recupere de la enfermedad. Un viaje al que seguro que se llevará su balón y la mantra de Stephen Curry que cubre su cama en la habitación del hospital donde en estos momentos libra por segunda vez la batalla más importante de su corta vida.