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Los aficionados ya viven la final en Barcelona

Barcelona recibe la mayor movilización 'colchonera': serán 45.000. Por su parte, los sevillistas serán 32.000
Barcelona empezó a vivir ayer la gran fiesta de la Copa: hoy será el delirio. 32.000 sevillistas con sombrero (Del Nido regaló uno con cada entrada a los suyos) y 45.000 colchoneros tomarán una ciudad dispuesta a ser tomada. Es el bullicio del partido más bonito de la temporada y una final inédita pues nunca enfrentó a Sevilla y Atlético. Además, el árbitro se retira: Mejuto, nada volverá a ser igual...
Del lado atlético asistimos a la mayor movilización de su historia: casi el cuádruple de los 12.000 que viajaron a Hamburgo para traerse la Europa League porque no les dieron más localidades. Vuelven a una final diez años después de aquella de Valencia 2000 que les ganó (2-1) el Espanyol. Los periquitos recordarán siempre la lección de amor a sus colores de los atletistas, que en número de 16.000 acompañaron a su equipo (ya descendido a Segunda), y demostraron su enorme grandeza. Estos son otros tiempos, ahora sueñan con el doblete. Quique Flores introducirá un solo cambio en relación al equipo que ganó el Fulham: vuelve Tiago, que no podía jugar en Europa, y se va al banco Raúl García. Los otros diez serán De Gea, Perea, Ujfalusi, Domínguez, Antonio López, Assunçao, Reyes, Simao y Pili y Mili, Forlán y el Kun Agüero, o sea. Brindis para la cantera con De Gea y Domínguez en este año de la reconquista: fue aparecer ellos y mejorar el equipo. El Atleti volverá a casa después del partido y confía en volver mañana a Neptuno.