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La actuación arbitral equilibra el juego flojo del Barcelona (Barcelona 2 - Dinamo Kiev 0)

Messi estuvo algo flojoCUATRO
Con 1-0 el árbitro anuló un gol a Vukojevic; con 2-0 no pitó un penalti cometido por Valdés
Rígidos y tiesos, la severa policía ucrania esperará con ganas a Pedro Rodríguez el 9 de diciembre, fecha en la que el Barcelona visitará Kiev. El jovencísimo atacante canario tumbó en un mes a los dos equipos más potentes de Ucrania: al Shakhtar, en la final de la Supercopa de Mónaco y ayer al Dínamo de Kiev. Pedro, Pedrito o PR17 recibió dentro del área, acomodó con esa facilidad tan insultante que desde fuera pareció sencillo. Pero no es así. El canario cruzó con la zurda ante la inútil estirada de Shovkovskiy, el mejor de su equipo que se lució ante las acometidas culés.
Pero Pedro pudo sentenciar, después de que los catalanes recibieran el habitual empujón de uno de sus mejores aliados: los árbitros. Ayer se lució Bjorn Kuipers, un holandés encargado en un supermercado de Amsterdam. Y lo más grave es que se demuestran que las ayudas llegan de España y de Europa. Cuando es necesario siempre aparece un silbato o un banderazo que se hace visible desde la banda y que priva al rival de una alegría. Sucedió acabando la primera parte, cuando el grupo de Guardiola vencía por 1-0 (gol de Messi, flojito ayer). Una pelota dentro del área cayó en los dominios de Vukojevic, que la estampó en las redes, pero no valió de nada. La jugada estaba invalidada. Luego, con 2-0, Valdés cometió penalti sobre Milevsky, que no entendió que el golpetazo no fuera falta.