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Rafa Nadal reina en el drama de Londres

Lo hemos visto antes. Como dice Boris Becker, Nadal siempre sorprende. Esta vez le tocó la sorpresa a Andy Roddick, que acarició la victoria ante el número uno del mundo. Pero el veloz filósofo Roddick no se llevó una caricia, sino una paliza.
Roddick se puso un set arriba (3-6) y en el segundo manejó 2-1 y saque. Después, en la muerte súbita (6-6), el estadounidense se adelantaría con 3-2 y dos servicios: para nada. Tras dos horas y 33 minutos de combate, lo que se llevó Roddick fue una frustración, un diluvio de saques al cuerpo, una pesadilla de bolas mordidas sobre el revés y una deprimente derrota de parte de un hombre que parecía noqueado. Total, 3-6, 7-6 y 6-4 para Nadal, que ya suma 200 puntos a su cuenta de líder en la ATP.
Fue como una velada de boxeo en el lujoso Royal Albert Hall. Tras cinco semanas inactivo después del tropiezo ante Melzer en Shanghai, Nadal marcaba 22 errores no forzados en 15 juegos. Roddick, lanzado por Larry Stefanki, repetía la táctica del triunfo en la semifinal de Miami: no dar ritmo y cargar sobre el territorio de Nadal, incluso con segundos servicios. Si le entraban los primeros, hasta a 229 km/h, casi no se necesitaba otro tiro. Roddick consumó 18 aces. Y Nadal resistía el cañoneo desde la trinchera. Parapetado como podía
Masacre.
Tras break en el tercer juego del segundo set, la artillería de Roddick parecía haber desmantelado el bunker de Manacor, con 2-1 y servicio. Pero el cañón se había ido desgastando. De vuelta y tras doble falta, se atascó Roddick: primer break de Nadal, 2-2. El resto fue una batalla de atrición para Roddick, que mandó 3-2 en la muerte súbita... pero, ya sin piernas ni juego de fondo, se quemó en subidas suicidas. Nadal le masacró dos veces en la red, levantó el tie break y se lanzó hacia el 6-3. Con servicio y en 7-5, Rafa sentenció la muerte súbita, el segundo set y el partido.
Roddick estaba carbonizado. Y Nadal le iba ejecutando con golpes como de 'jockey', como con una fusta. En el tercer set, Rafa quebró servicio en el quinto juego y controló: 4-2, la sentencia. El fin en 6-4. Mañana, Djokovic. La Masters Cup arranca con drama. Drama y trinchera: el reino de Nadal.