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Pelé apoya la candidatura de Rio 2016 con su arte futbolístico

Hoy llega el Rio a Copenhague. Gallardón y Lissavetzky ya ensayaron la presentación del viernes
La tensión, la tensión de toda gran competición o gran cita va esparciéndose por las plazas, calles y teatros de Copenhague. La policía danesa, la Politiet, peina y blinda la Ópera, el Bella Center, los hoteles D'Angleterre, Marriott y el aeropuerto Kastrup, donde el viernes aterriza el Air Force One, con Barack Obama a bordo... y donde hoy desembarca Juan Carlos I, Rey de España.
Otro rey, Edson Arantes do Nascimento, O Rei Pelé, destapó pases de magia amarilla en la misma Plaza del Ayuntamiento de Copenhague. Un hilo invisible y emocional transportaba a Pelé en el tiempo, tan cerca de esa Suecia donde, en 1958, O Rei asombró al mundo. Allí, en aquel Mundial sueco, nació el mito de Pelé, hoy casi un septuagenario que deslumbraba con toques de fútbol-arte a los ensimismados chavales, a los hechizados paseantes de Copenhague. Enfundado en la camiseta canarinha del Brasil que él hizo tricampeón mundial entre 1958 y 1970, Pelé paró el reloj del tiempo en el recuerdo de aquel sombrero fabuloso en la final de 1958: la danza mágica del 1-3 ante Karl Svensson, portero de Suecia.