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Navarro hace al Barça campeón en París

Los jugadores y el cuerpo técnico del Regal Barça posan con el trofeo de campeón de la Euroliga, en manos de su capitán, Roger Grimaucuatro
El segundo título llegó con 21 puntos y el MVP para el escolta (Regal Barcelona 86 - Olympiacos 68)
Hace trece años, exactamente el 24 de abril de 1997, un joven aficionado azulgrana de 24 años volvía de Roma con la amarga sensación de la derrota después de que Olympiacos arrollase al Barcelona por 73-58.
Ese joven aficionado se llama Xavi Pascual y ayer, 13 años después, logró el gran sueño de la afición barcelonista. En un partido inolvidable le devolvió la moneda a los griegos arrollándolos en la final por 86-68. El sábado era el propio técnico quien lanzaba una promesa a los 3.000 aficionados azulgranas que estaban en las gradas del Onnmisport de Bercy: "Os prometo que vamos a luchar con todas nuestras fuerzas para que no regreséis a Barcelona con la amarga sensación de derrota que yo sentí a la vuelta".
A la tercera.
Y cumplió esa promesa. Y lo hizo en la tercera final que los azulgranas jugaban en París y ante el equipo más poderoso del continente a nivel económico y plagado de estrellas del firmamento NBA y europeo. Pero el actual Regal Barcelona es una máquina casi perfecta. Llegaba como la mejor defensa del continente (63,8 puntos de media), frente al ataque más poderoso (87,6 puntos de promedio).
Pero Pascual había descubierto el punto débil del conjunto de Panagiotis Giannakis: su defensa, con 79,7 puntos encajados por partido. Les imprimió un ritmo ofensivo increíble desde el primer segundo (47-36 al descanso). Primero fueron Mickeal y Ricky Rubio los que rompieron la defensa helena (28-19 al final del primer cuarto) mientras Fran Vázquez cosía a tapones a los pívots rivales.
Cuando Ricky fue detenido, puso en pista a Víctor Sada, que reforzó la defensa y el ritmo de juego. Ndong volvió locos a Schortsanitis y Burusis y sólo Kleiza brillaba de manera intermitente con Childress.
Pero París se rendía con un recital de Juan Carlos Navarro, el único superviviente del equipo que ganó la Euroliga (Barcelona 2003). Fue el catalizador del ataque azulgrana y una pesadilla para Teodosic, MVP de la fase regular de la Euroliga esta temporada, pero que se rindió ante Navarro, MVP de la final.