Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Nadal devasta a Djokovic

Nadal es elegido por el diario L equipe campeón de campeones del 2010Cuatro
La imagen perdurará. Quizá a Norman Mailer le hubiera gustado describirla. Con 4-4 en el primer set, tras sufrir un tormento de intensidad frenética, Novak Djokovic estaba en el vestuario intentando arreglarse la vista, una lente de contacto. Y en el centro del ring azulado del O2 Arena, una figura musculosa, con pantalones como de granjero, danzaba, concentrada y sonriente, esperando a Djokovic. Los pantalones y los músculos no pertenecían a Joe Frazier, sino a Rafael Nadal Parera. Y lo que esperaba a Djokovic era una máquina de destrucción.
Hasta ese 4-4 y el tema del ojo, (que sólo aparecía en los fallos), Djokovic tiraba golpes planos capaces de derribar paredes. Pero no a Nadal, que absorbía esos impactos y había sometido a Djokovic a ocho juegos de una intensidad simplemente bestial. Hasta el 4-4, Djokovichabía gastado más energía que en varios partidos normales. "Cuando Nadal está a tope, es casi imposible jugar contra él", resume Greg Rusedski, que analiza para la BBC.
De vuelta del vestuario, Djokovic sirvió un juego perfecto: 5-4. Fue la sentencia. Algo ardió en el corazón de Nadal, que lanzó miradas torvas al clown serbio y procedió a abrasarle con un parcial de 7-0. Sí: Nadal le hizo a Djokovic un parcial de 7-0 en pista dura y rápida, el ring turquesa del Arena de Greenwich. De 5-4 para Djokovic en el primer set, a 7-5 y 4-0 para Nadal. El tercer servicio de Djokovic en el segundo set le valió el 4-1, pero el partido y el serbio estaban rotos, aniquilados y devastados. Nadal cerró en 7-5 y 6-2, hora y 51 minutos. KO técnico de Djokovic en dos sets.
Con ganar un set a Berdych, Nadal pasará a semifinales como primero del Grupo A. Pero el problema de Berdych no es que Nadal gane un set, es que se le viene encima un tornado. Concentrado y sonriente, pero un tornado con pantalones de granjero: Nadal.