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Laporta: "Rosell me tiene envidia"

El ex presidente regresa al 'entorno' y asegura que fiscalizará cualquier decisión de la actual junta directiva
Joan Laporta ya vuelve a ser entorno. Recordando los gloriosos días del Elefant Blau en los que pisoteó a José Luis Núñez, el abogado barcelonés, ahora luciendo condición de ex presidente del Barça, compareció ayer en una multitudinaria rueda de prensa para rebatir los argumentos que, avalados por las auditoras Deloitte y KPMG y refrendadas por la votación de los socios compromisarios le obligarán a abonar las pérdidas originadas por la generosidad de su mandato. El tigre se defendió arañando.
"Mi máxima ilusión después de ser presidente, era ser socio de a pie y poder ir al fútbol con mis hijos... pero no me dejan. Estoy sufriendo un intento de escarnio y una maniobra moral indecente por parte de la nueva junta que es sectaria, demagógica y encarnizada y que sólo tiene por objeto perjudicar mi carrera política y arruinarme económica y políticamente", dijo Laporta nada más empezar.
Según Laporta, el problema de todo el lío, que incluye una desviación en la liquidación de 88 millones de euros, facturas por justificar y dispendios difícilmente comprensibles estriba en que "Sandro Rosell, al que no le guardo ningún rencor, más bien le tengo pena, vive bajo los efectos de esas pequeñas enfermedades que son la envidia, los celos y el resentimiento... y debe de ser muy triste vivir así".
No fue Rosell el único que cobró en la rueda de prensa de Laporta. El ex presidente explicó que "a partir de ahora, inicio el seguimiento puntual de cada uno de los movimientos de esta junta directiva y voy a pedir cualquier aclaración sobre las actuaciones que realicen".
Oposición, no.
Esta última declaración, según Laporta no debe entenderse como un regreso a las trincheras de la oposición. "No me considero así, actuaré en legítima defensa de los intereses del Barcelona y a partir de ahora seré el guardián de la transparencia del club, porque a mí, en lo que se refiere a la defensa de la verdad no me gana nadie. Y hablando de esto quiero hacer un inciso sobre el consejo sénior, una entidad que agrupa a los papás de los niños y que no encuentran el momento para hablar de los niños".
Acabó declarando que todo responde a una conspiración para acabar con "mi carrera política. Está claro que molesto a un partido (por CiU), pero volvería a hacer lo mismo".
"Si ocultan la Due Dilligence, no podemos defendernos"
Tal y como sucedió el pasado jueves, el ex director general Joan Oliver volvió a llevar el peso de la parte técnica de la comparecencia ante los medios de comunicación a pesar de que, como señaló, "contra mí no hay nada, que era ejecutivo, vengo a ayudar". Oliver trató de desarticula las acusaciones que le hicieron de manirroto en la asamblea, pero su defensa siempre se veía limitada por el hecho de que "no nos han enseñado la Due Dilligence. Si nos la enseñaran, sabríamos responder porque no hay nada que ocultar". Así pues, le preguntaban por los espionajes y la respuesta era "si no veo la Due Dilligence no sé de que me habla". ¿Por las copas, los puros y los perfumes?, lo mismo. También se acogió a esa circunstancia cuando le preguntaron por las visas.