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Jason Button, campeón del mundo

Logró de forma merecida su primer título tras remontar hasta la quinta plaza. Y pasó a Barrichello, con un pinchazo lento, y al que nunca le habrían dejado coronarse: se hubiera llevado el valioso dorsal a Williams
Desde que él tenía ocho años llevo luchando por esto, y nunca pensé que podría pasar algo así. Gracias a Dios, Jenson quedará ya para siempre como un campeón del mundo". Estas palabras terminaron con lágrimas, las del padre de Button, John, que al fin ha encontrado el merecido premio a su esfuerzo. Él ha sido el apoyo en la sombra, siempre con una sonrisa, de un piloto ciclotímico, capaz de lo mejor si se encontraba a gusto y de desdibujarse si las cosas se torcían. Así ha pasado este año, con seis victorias de siete iniciales y una posterior desaparición hasta rematar en Interlagos la primera corona de F-1 de su vida.
Por la mañana parecía imposible. El inglés salía 14º después de una mala calificación y tenía a Barrichello en la pole. Pero el buen tiempo primero, su calidad después (con una remontada hasta la sexta plaza que ya le aseguraba la corona) y el toque final de Ross Brawn hicieron el resto para que llegara a Abu Dhabi con tranquilidad. Rubens fue veloz en el inicio, pero su coche fue muy lento a la salida de la primera parada. Le adelantó Vettel y perdió dos puestos. Se quedó tercero.
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