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Ibrahimovic irá al Milán por 40 millones

Por la mañana el jugador pidió un día más para pensárselo y por la tarde no se ejercitó con el equipo.
Zlatan Ibrahimovic tiene todos los números para dejar de ser jugador del Barcelona hoy mismo. Barça y Milán pactaron ayer un traspaso por 40 millones de euros, dinero que los catalanes ingresarán de manera escalonada. 15 millones este año, otros tantos la próxima campaña y los diez restantes, en dos temporadas. El negocio con el sueco parece no ser muy rentable, pero Rosell actuó con inteligencia y pactó con Galliani la venta del atacante nórdico.
El jugador aguardó toda la mañana en su casa, a la espera de noticias. Cerca de las dos de la tarde recibió una llamada de su agente, que la noche anterior siguió las negociaciones en un conocido restaurante barcelonés del barrio de Gràcia con Galliani. "Dame un día más para pensármelo", respondió Ibrahimovic a Mino Raiola, que trasladó el mensaje al dirigente italiano, que sigue en Barcelona para rubricar durante el día de hoy la operación.
Pese a que Ibra sabe que su aventura en Barcelona está finiquitada, al atacante le chirrían las cifras que se le ofrecen. Debería rebajar cuatro millones de euros su ya impresionante contrato de 12. En San Siro le ofrecen ocho, aunque la fiscalidad italiana es mucho más alta que en nuestro país, por lo que las cuentas deben salirle al nórdico para cerrar las maletas y emigrar por la puerta de atrás a otro gran club italiano.
En un principio, se informó que Ibrahimovic habría viajado ayer a Milán en coche, información que fue desmentida de inmediato por el departamento de comunicación del club. El delantero se personó en la sesión, sí, pero no se ejercitó con el resto: alegó problemas físicos en el talón de Aquiles y estuvo a las órdenes de Juanjo Brau, físio del primer equipo y hombre de confianza de Guardiola.
Mientras Massimo Moratti, propietario del Inter, se mostró "triste" por la salida del jugador a su máximo rival ciudadano, Felipe Massa, piloto de Fórmula 1 y seguidor del equipo de San Siro expuso que "se trata de un jugador muy fuerte que le vendrá muy bien al Milán; me haría feliz su fichaje".
Muestra de las buenas relaciones existentes entre las dos entidades, Sandro Rosell hizo de cicerone de Adriano Galliani y por la noche volvieron a verse las caras. Y eso que el presidente azulgrana tenía previsto estar de vacaciones esta semana junto con su familia. Pero lo primero es lo primero para el presidente. El vuelo que debía coger a Menorca ayer a las 7:00, fue anulado y cambio sus más allegados por Galliani, con el que mantiene unas excelentes relaciones. Por la mañana, el italiano afirmó que "si se hace la operación, será un traspaso. Pero Ibra aún no es futbolista del Milán". Hoy será otra historia y acabará la relación del sueco en el Camp Nou.