Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Homenaje al fútbol en Londres

Cesc, que marcó de penalti y no lo celebró, se lesionó e igualó un partido de muchos quilates
Lo peor de la noche llegó cuando el suizo Busacca decidió señalar el final del partido. Sin duda se habían acabado los mejores 90 minutos de la temporada. Decir que el partido fue excepcional, posiblemente se quedaría corto; maravilloso, algo más acertado: posiblemente ayer se vio el espectáculo más precioso de la presente Champions.
Almunia fue el protagonista de la primera parte. Estupendo en cada movimiento, destrozó todas las aproximaciones de los culés, con acciones medidas, exactas, precisas y preciosas. Por la izquierda, por la derecha, por el centro... El Barça volvía a presionar, era un vendaval y los ingleses se ahogaban. No parecían un cuartofinalista ni un aspirante a nada. Los catalanes (70% de posesión) desactivaron los planes de Wenger, que en el 20' (¡los culés habían rematado entonces una docena de veces!) decidió que ya estaba bien de corregir y que fueran entonces sus jugadores los que deberían gestionar la situación.
Almunia.
Iba para estrella hasta que erró en el primer gol culé (46') y atendió con impotencia al segundo (58'); Ibrahimovic (cinco goles en cuatro partidos) rompía su negra racha ante los equipos ingleses (en diez partidos no había anotado) y parecía sentenciar la eliminatoria que el Barça había bordado con un Xavi milimétrico y un Busquets imperial.
Con la salida de Walcott (variante de Wenger, que de inicio puso a Arshavin) el tono del encuentro cambió. Rápido en la carrera y certero en el remate superó a Valdés (pudo hacer algo más) para darle vida a un Arsenal que creía en poder lograr algo mejor. Y lo consiguieron al transformar Cesc un penalti hecho por Puyol (roja directa); el catalán reventó la pelota al lanzarlo. No lo celebró y acabó lesionado en la noche que el fútbol se dio un homenaje. Cesc teme que su lesión sea grave. Hoy se sabrá.
El detalle: Puyol, Piqué y Cesc, sin vuelta
La amarilla que vio Piqué y la roja a Puyol dejan al Barça sin sus dos centrales titulares para el partido de vuelta. Pep tendrá que improvisar una zaga, con Márquez y Milito. Piqué estaba apercibido de sanción y Puyol, el capitán, fue expulsado por cometer un penalti sobre un Cesc que tampoco estará en el Camp Nou por sanción.