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Francia se rinde al olé y olé español

España se luce y gana en Francia 42 años después. Marcaron Villa y Ramos. El rival fue un tiro al palo de Malouda. Broncas a Henry y Domenech
Saint Denis es un estadio talismán para nuestro fútbol. Allí ganaron la Champions el Madrid (la pena fue que al Valencia) y el Barça. Y anoche acabó con el gafe de 42 años que llevaba la Roja sin ganar a Francia a domicilio. Y lo hizo entre olés. Los franceses saben de fútbol y pronto comprendieron que no había partido. Que jugaban artistas contra no se sabe qué. Los bleus son un grupo indefinible que mezcla gente de vuelta (Henry) con témpanos (Anelka), tíos irritados (Ribéry), promesas que no explotan (Gourcuff), un doble pivote inútil cual cenicero en motocicleta (Lass y Toulalan) y algún que otro jugador interesante (Sagna, Evra) que es abducido por el no juego del equipo.
Era amistoso, pero la paciencia al respetable se le acabó mediada la segunda parte cuando aplaudieron el cambio de Iniesta, pitaron el de Henry, pidieron la dimisión de Doménech y acabaron juntándose con la extasiada afición española y acompañando sus olés. En París. Que si un día bien valió una misa, ayer valió esta juerga. Y la confirmación de que nuestra selección es 'demasié': la mejor del mundo.