Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Cristiano Ronaldo, determinante por actitud y por goles

Cristiano se empeñó en ganar y el Madrid ganó. Marcó tres goles y cambió el rumbo de un partido que empezó cuesta arriba. Higuaín hizo el cuarto
Cristiano Ronaldo no estaba dispuesto a perder el partido de ayer. Simplemente, no entraba en sus planes. El partido que él había imaginado descartaba la posibilidad de un tropiezo y supongo que el gol del Mallorca no tuvo otro efecto que irritarle profundamente. No digo con esto que sus compañeros aceptaran el fracaso, pero sí entiendo que su relación con el destino es diferente, más humana. Cristiano, en cambio, tutea a estos dioses. Lo demuestra su capacidad para invertir el curso de los acontecimientos. Eso, precisamente, distingue a los futbolistas especiales de los buenos y de los mejores. Sólo unos pocos pueden doblar el timón de un partido a la deriva hasta hacerlo suyo, dominarlo por completo y conducirlo a buen puerto. Todo esto, y estoy resumiendo, consiguió Cristiano ayer.
A quienes le sigan criticando el carácter habrá que decirles que es su carácter lo que le permite hacer esto. Iré más allá: es fácil que su exhibición de anoche no fuera otra cosa que un ataque de orgullo, una reacción furiosa ante una amenaza colectiva que él sintió como un asunto personal. Pero poco importan sus motivos. El hecho es que el Real Madrid ganó en Mallorca y sigue optando al título gracias a Cristiano Ronaldo.
Más en As.com