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Carlos Soria habla con su mujer

El alpinista habla y ve por primera vez a su mujer, a través del ordenador, desde que comenzó la expedición

Ésta es la conversación que Carlos Soria mantiene con Cristina.
CRISTINA GÓMEZ: Hola Carlos. ¿Qué tal estás?

CARLOS SORIA: Hola Cristina. Aquí, viendo llover. ¿Qué tal estás tú?

CG: Bien. Estamos bien. “Cristi” también [la hija de Carlos había sido operada un par de días antes]

y hace buen tiempo aquí.

CS: Y los nietos y las hijas qué tal. ¿Qué tal Carlitos en el colegio y Andrea?

CG: Muy bien. Andrea no quiere ir a desayunar al colegio y Carlitos tan rico como siempre. Él sí va
contento.

CS: Has visto que diferencias hay en la vida... Ahora hablando por este instrumento horroroso y en
el año 73 mandando aerogramas que tardaban 15 días. Esto es la leche... Habíamos hablado por
teléfono pero hoy, por primera vez, nos vemos por un ordenador. Nos come la tecnología.

CG: Sí. Está muy bien esto de la tecnología.

CS: ¿Estoy guapete verdad? Lo que pasa es que hoy no me he teñido la barba. Se me ha olvidado
(risas)

CG: Pues hijo, tenías que haberlo hecho. Es que... (risas)

CS: ¿Vas a venir a buscarme [a Katmandú]?

CG: Sí. Si me dices que vaya, voy. Como dice la canción. Ya me dirás si tengo que llevar ropa de
abrigo o no.

CS: Ahora tenemos muy mal tiempo [en el Campo Base]. Tenemos muy mala suerte con el tiempo
pero esperemos que cambie. Se supone que en los próximos días va a cambiar pero tenemos que
esperar a que la nieve se apelmace de nuevo. Ahora está lloviendo a todo llover. Esta mañana hemos
salido a dar un paseo de entrenamiento y hemos hecho 900 metros de desnivel y cinco horas de
entrenamiento. Está muy bien, pero no es eso lo que queremos. Lo que queremos es subir a la
montaña. Veremos a ver...

CG: Bueno, pues paciencia. ¿Estarás leyendo mucho, no?

CS: Sí, la verdad es que sí. Bueno, dale un abrazo muy fuerte a los nietos y a las hijas. Con Cristi he
hablado esta mañana y la he encontrado muy animada y que se encontraba muy bien.

CG: Ahora está muy bien. Ya está aburrida de estar allí. Así que seguro que enseguida la echan.

CS: ¿Sigues adelgazando?

CG: Que va. Estoy estabilizada.

CS: (risas) Muy bien. Estabilízate... Bueno, ya te llamaré mañana o pasado.

CG: De acuerdo. Hasta luego, Carlos.

CS: Adiós Cristina.