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Boston Celtics y Miami, un pulso en la cima del Este

Pau Gasol: "Bryant puede ganarte partidos... y perderlos". Los Lakers se enfrentan la próxima madrugada a los Pistons en Los Ángeles en pleno debate sobre la crisis de los campeones.
La carrera en la cabeza de la Conferencia Este es ya un galope desatado entre dos líderes que van abriendo brechas siderales: Boston Celtics (26-7) y Miami Heat (27-9). Los Celtics conservan el liderato real (78,8-75,0 de cociente). Los Heat han ganado 18 de los últimos 19 partidos y ayer, en Charlotte, firmaron su victoria consecutiva número 11 en desplazamientos: 82-96 ante los Bobcats, con suprema brillantez de LeBron James (38 puntos) y Dwyane Wade (31). Bosh se detuvo en 11 puntos.
Las bajas de Gerald Wallace, Nazr Mohammed y DeSagana Diop (adiós a la temporada, tendón de Aquiles roto) sentenciaron de entrada a los Bobcats, que tuvieron 22 puntos de Stephen Jackson, 16 de Augustin... y 16 balones perdidos. Además, la defensa de Miami redujo el porcentaje de aciertos de Charlotte al 38%: 30/79. Esa defensa, inspirada en los férreos conceptos y organización disciplinaria de Pat Riley, ha valido a Erik Spoelstra, entrenador-jefe de los Heat, el nombramiento como "Entrenador del Mes en la NBA".
En Boston, los Celtics vencían por 96-93, pero sufrían como demonios blanquiverdes ante los Timberwolves del desatado Kevin Love, desatado al menos en rebotes: 12 puntos y 24 rechaces. En tiros, Love se quedó en 3/11 y no tocó aro en algún intento decisivo, al borde del último minuto. Pero en el descanso, Love ya llevaba 15 rebotes... más que el total de los otros nueve jugadores que estaban en el campo. Los Celtics perdían por 77-85 cuando se entró en el minuto 42. Ahí hubo hasta tres minutos agónicos sin que nadie anotara.
Al fin, en el caos y con Love tirando pedradas, Paul Pierce (23 puntos) y Ray Allen (20) anotaron triples tan vitales como sendas canastas de Rondo (seis puntos, 16 asistencias). Unos pasos de Luke Ridnour, a 10,3 segundos y con 94-93, condenaron a los Timberwolves. Todo quedó sellado con dos tiros libres de Nate Robinson. Marcador de rebotes, 45-30 para Minnesota. Love dio para eso... y hasta ahí. Miami recibe hoy mismo a Milwaukee y los Celtics esperan mañana en Boston nada menos que a los Spurs.
Sin tanto titubeo y ajuste de jugadores, Orlando Magic quizá podría estar más cerca de Celtics y Heat. Con el 110-90 a los Warriors, los Magic suman la sexta victoria consecutiva , ya en balance de 22-12. El tercer cuarto (35-18) dinamitó el partido. Ellis y Curry aportaron 20 y 15 puntos a los Warriors, en regular combinación de tiro: 13/32. Demasiado poco, cuando los Magic presentaron... a ocho jugadores más allá de 10 puntos, liderados por Howard (22 puntos, 17 rebotes), Richardson (20 puntos) y Turkoglu (10 puntos, 14 rebotes). Un día más (y ya no puede ser casualidad), Orlando volvió a bombardear a un rival a triple limpio: 15/32, con Redick en 4/5 y Richardson en 4/7.
En Nueva Orleáns, tercera victoria consecutiva de los Hornets (84-77) ante los agotados Sixers , en el cierre de una gira de ocho partidos. "Fuimos capaces de hacer cualquier cosa, excepto de convertir un tiro. Pudimos perder fácilmente por 25 puntos", resumió Doug Collins, entrenador de los Sixers, sin el lesionado Iguodala (en el muelle de traspasos, 'trading block') y con un paupérrimo 30/88 de aciertos, 34,1%. Brand (14 puntos, diez rebotes) fue el mejor de los Sixers. A los Hornets les bastaron David West (17 puntos), Chris Paul (15) y algunos minutos de buena defensa.
En Denver despertó Melo Anthony y, con 33 puntos, 11 rebotes y 13/14 en tiros libres, sepultó a los Rockets en las Rocosas: 113-106. 16 puntos y 11 rebotes de Nené Hilario escoltaron a Anthony. Scola (24 puntos, siete rebotes) fue el mejor 'rocket'.
En Salt Lake City, los Detroit Pistons cedían ante la habitual carga de Utah en el último cuarto: 102-97 para los Jazz (24-11), pese a 26 puntos de Tayshaun Prince y unos buenos minutitos de Tracy McGrady (11). Pero, con seis 'jazzmen' en 11 o más puntos, Deron Williams (22 puntos y diez asistencias) acabó rompiendo los pistones de los Pistons... a quienes hoy esperan los Lakers, en Los Ángeles y en pleno debate sobre la crisis y derrotas de los campeones.
"La capacidad de Kobe Bryant para anotar y hacerse cargo de un partido es a veces una espada de doble filo, porque te puede mantener en los partidos e incluso a veces te gana partidos, pero también puede perderte partidos. Somos más eficaces y exitosos cuando nuestro ataque está equilibrado y todo el mundo contribuye", razona Pau Gasol . "Ante los Grizzlies, sí rompí totalmente nuestro sistema de ataque: lo hice a propósito, porque lo que hacíamos no funcionaba; cuando sale bien lo que hago, genial; cuando no es así, acepto todas las críticas, tengo una piel lo bastante dura como para ser capaz de ello", admite Kobe. Y hoy, los Pistons en L. A. O sea, más morbo.