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El Bernabéu más blanco que nunca

Gonzalo Higuaín durante el encuentro Real Madrid-MallorcaCuatro
Cristiano y Kaká lo intentaron, pero los goles fueron de Higuaín y Granero
El Santiago Bernabeu fue mas blanco que nunca, hizo honor al color del equipamiento y el Real Madrid gozó de uno de los partidos más plácidos que ha disputado esta temporada en casa. El Mallorca, equipo revelación en lo que va de campeonato, y el que más veces ha ganado en los últimos diez años en sus visitas al Bernabéu-hasta en cinco ocasiones lo ha logrado- no fue la amenaza que se presagiaba. A lo mejor el intenso frío que hacia en la capital ó impresionados por la nevada que cayó, el caso es que no demostraron las armas que le habían aupado hasta la cuarta posición.
El primer gol llegó a los siete minutos para trazar el guión del partido. Xabi abrió a la derecha, Higuaín recibió desdoblado por Arbeloa y en esa tesitura avanzó hacia los adentros para chutar de implacable zurdazo. El tanto evocó a los que marcaba Figo para recordarnos que tenía dos piernas.
También pudieron marcar, y varias veces, Kaká y Cristiano, más voluntariosos que acertados, pero tampoco es malo que sus musas se reserven para ocasiones más primaverales. Su juego, pese a todo, resulta interesante aún siendo algo inconstante y borroso.
Granero, que entró por el lesionado Van der Vaart, consiguió el segundo y definitivo gol al principio de la segunda mitad. Fue un pase de Higuaín al segundo palo que el canterano boleó con precisión y con ganas de reivindicarse. Está bien que lo haga, pero dejando claro que, en su situación, como en la de Guti, nada se le puede reprochar al entrenador. Aquí, por lo que se aprecia, juega quien más pone sin que importe el nombre. Pregunten a Benzema o Raúl.
Siguió nevando y Cristiano continuó intentándolo, por arriba y por abajo, con balones malos y buenos, empujado por el impulso de un Madrid que no paró nunca, estimulado por la nieve y la ventisca.
El Mallorca, en general, se sentía arrollado por lo blanco. Digamos que no sentía el partido como suyo, ni encontraba razones en la tormenta, sólo frío.
El entrenador del Madrid, Manuel Pellegrini, se mostró feliz por "un triunfo importante" que, en su opinión, no reflejó la superioridad que su equipo evidenció ante el Mallorca, al que superó por 2-0. "Era un partido complicado no sólo por lo meteorológico, sino por los cambios en el equipo, como la incorporación de Gago y Kaká, que hicieron un gran partido ante un rival muy motivado" añadió el técnico chileno.