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El Barça se viste de juez

Primera lectura previa del partido y posiblemente más importante: Guardiola quiere ganar hasta a los chinos y ni se le pasa por la cabeza otra cosa que no sea quedarse con los puntos hoy ante el Rubin. De conseguirlo, los culés se quitarán la espina que tienen con Berdíev, técnico del equipo de Kazán al que no han podido vencer en los tres enfrentamientos realizados en las dos últimas temporadas.
En cambio, si los culés pierden, la lectura en el Camp Nou podría ser incluso positiva. Por partes. Si los rusos consiguen mejorar el resultado que el Copenhague obtenga en su estadio ante Panathinaikos, los daneses estarán fuera de la Champions.
Así, los encontronazos verbales con el entrenador nórdico Stale Solbakken y la denuncia (con sanción de dos partidos) de la UEFA por el silbido de Pinto (arruinó una opción de gol del brasileño Santín) serán vengados y nadie del entorno azulgrana lloraría, ténganlo claro.

Visto el cargado calendario e interpretando las estadísticas con los minutos que acumulan sus jugadores en las últimas semanas, Guardiola decidió invitar al palco del Camp Nou a Xavi, Pedro, Villa y Alves, que agradecerán estar frescos el próximo domingo ante la Real Sociedad. De ahí, ante tal decisión, Guardiola dio paso a que sea la cantera la que entre en juego de nuevo, pese a que el Barça B dispute mañana un compromiso en el Villamarín ante el Betis (aplazado en su día por la lluvia).
Thiago ya es un fijo, al igual que los polivalentes Fontàs (medio y central) Bartra (central y lateral). Jonathan dos Santos, que perdió puntos en los últimos meses, vuelve para demostrar la magia que la naturaleza le dio y Víctor Vázquez, un atacante rebelde (destacó muchísimo en Brunete) al que las lesiones de rodilla le condenaron a sufrir, pero también a aprender. Guardiola los conoce y los ve capacitados para derrotar a un Rubin que no tiene margen de error si quiere seguir teniendo opciones de continuar en la máxima competición europea.
Los rusos volverán a tejer una tela de araña en la zona ancha, y querrán robar para salir a la contra. Le funcionó en el pasado y quieren repetir. Será cuestión de ver qué sucede.
Cambio de rutina en los equipos
El Rubin lleva casi una semana concentrado en Barcelona, ejercitándose en las instalaciones del Barça y del Espanyol. Huyendo de las gélidas temperaturas que azotan Kazán, Berdíev decidió, una vez finalizado su campeonato doméstico, que lo mejor era preparar el partido de esta noche con tranquilidad. Por haber quedado en tercera posición en la Liga rusa, el Rubin deberá jugar la previa de la Champions de la próxima temporada. Por su parte, pese a estar ya clasificado como primero de grupo, Guardiola varió los planes de trabajo. Se ejercitó por la mañana y por la noche, los citados, se concentraron.