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El Barça pierde tres puntos muy importantes

El equipo de Guardiola perdió, inexplicablemente, ante un rival muy inferior que se adelantó demasiado pronto en el marcador, algo a lo que no están acostumbrados los blaugranas
Somos el equipo a batir y eso puede motivar a los rivales". Lo dijo Joan Laporta horas antes de comenzar el partido. Se podría haber callado. Un Rubin Kazán muy serio en retaguardia y vivo en ataque desquició al Barcelona, que sigue tristón, sin el empuje de antaño, lejos de su mejor forma y sin la fortuna necesaria. Hay quien se atreve a hablar de crisis, o mini crisis, algo que no quieren escuchar en el vestuario. Pero la realidad viene a decir que al equipo de Guardiola le pesan las piernas, la fluidez de ideas no anda como meses atrás y que los rivales saben cómo frenar el preciso engranaje de la maquinaria.
Las cosas se torcieron nada más comenzar. Por entonces, Kurban Berdyev ya se había cansado de agitar su tasbith (rosario musulmán) y de mirar al cielo, buscando el consuelo de Alá. El tiro de Ryazantsev entró como una bala en el marco de Valdés, que se tiró para la foto. El medio se aprovechó de un mal control de Márquez en la zona ancha e hizo que la violencia del golpeo se convirtiera en alegría en su casa. Lógico. Era impensable, pero a los dos minutos ya estaban con ventaja. Muchos creían entonces que el Barça remontaría, que no tendría problemas. Pero no. Cuando se cae el equipo, le cuesta levantarse. Con los ponis frenados, con Leo Messi agotado (física y mentalmente), sin un Pedro atrevido y con Ibrahimovic de espaldas a la portería, el colectivo se veía siempre negado.
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