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El Atlético golea a balón parado

El Atlético dio ayer buena cuenta del Málaga con el mínimo esfuerzo. Le bastaron tres jugadas a balón parado, tres faltas lanzadas por Simao, para golear al equipo que dirige Manuel Pellegrini. Fue Tiago el receptor de los tres certeros centros de su compatriota. Dos los cabeceó y los convirtió en gol y el otro en un pase de gol de cabeza para que Domínguez, a su vez, hiciera otra diana de cabeza.
El Málaga salió a intentar imponer su fútbol. Pellegrini se mantiene fiel a su estilo e intenta que su equipo salga con el balón jugado desde atrás. Y en alguna combinación en los primeros compases se vio que el chileno está trabajando el juego combinativo con el que triunfó en el Villarreal y pretendió lograr también en el Real Madrid. Pero el Málaga duró apenas veinte minutos.
Sin alardes. El Málaga se acabó justo cuando Simao botó la primera falta desde la izquierda y Tiago remató cómodo de cabeza para batir a Rubén, que no hizo mucho por evitar el primer gol del Atlético. A partir de ahí el Atlético manejó el partido. Sin ningún alarde, sin la magia del Kun Agüero, que ayer jugó sin la compañía de Forlán. Al argentino se le notó sin chispa en cada balón que le llegó.
Quique Sánchez Flores sacrificó a Forlán para alinear a tres medios centros. Pero no jugó un 4-3-3, sino que dispuso un 4-4-2 con Raúl García en la banda derecha, una zona en la que el navarro cumple, pero tampoco destaca ni aporta todo lo que puede aportar al equipo. En el doble pivote, Tiago al fin devolvió la confianza ciega que le otorga el entrenador y manejó bien al equipo. El portugués solo se bastó para controlar el centro del campo y Assunçao pasó desapercibido, sin participar casi nada en la creación de juego.
Pellegrini intento ganar llegada con la entrada de Fernando en el descanso, cuando también sacó al joven Portillo para dar empuje. Hubo minutos de espejismo en los que parecía que el Málaga podía hacerse con el control del juego. Pero el Atlético, con lo mínimo dominaba el partido. Y fue también pasado el minuto veinte de la segunda parte cuando Simao botó otra falta lateral, desde la izquierda, encontró a Tiago quien asistió de cabeza a Domínguez, para que el central, también con la testa, hiciera el 0-2 ante la pasividad del portero del Málaga, que se quedó bajo el larguero contemplando la escena.
Disparó a puerta el Málaga, pero siempre sin peligro para De Gea, quien solventó con oficio todos los remates del conjunto malacitano. Pasaban los minutos y Forlán no salía, mientras el Kun seguía sin brillar. En el minuto 68 se finiquitó un partido sin más historia. Hubo otra falta y los mismos protagonistas en el lanzamiento. Simao lanzó y Tiago hizo el 0-3 definitivo. La conexión portuguesa lo hizo fácil a balón parado. Sin restarle ningún mérito, el Atlético se encontró con una defensa pusilánime de la pelota parada por parte del Málaga. Ahí también tiene mucho trabajo Pellegrini.
Si Simao, como parece cantado, se va en enero, el Atlético perderá un gran lanzador. El Atlético debía ganar ayer por jerarquía y potencial y lo hizo. Muchas veces con esa ventaja no lo consigue. Ayer goleó al Málaga haciendo lo mínimo. Con tres faltas. Aún debe encontrar la regularidad. Y el Málaga, también.