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Atasco en Dinamarca

Puyol y Ndoye en el partido de Champions que enfrentaba al Barcelona y al CopenhagueCuatro
El Barça se atascó en Dinamarca. La fantasía se cortocircuitó en el Parken ante un Copenhague muy intenso y muy físico que frustró el intento del Barça de sellar su pase a los octavos de final de la Champions. El empate a uno de ayer obliga a que el Barça vaya a Grecia a tratar de ganar en la semana del clásico. Una faena.
Había avisado Guardiola que el partido iba a ser duro y los daneses de Solbakken no defraudaron al gurú blaugrana. A los dos minutos, Puyol estaba en el suelo después de un guantazo de Bolaños, minutos después era Busquets el que se llevaba un recuerdo y tras las dos primeras tarascadas, el Barcelona se cortocircuitó. No había ni rastro del exuberante equipo que apabulló de salida al Sevilla. Ante la agresividad de los locales, el Barça ni creaba ni tenía paciencia. Y encima, se veía superado por el juego directo de los daneses.

Fruto de una de estas jugadas, Puyol, que estuvo espantoso durante toda la primera parte, se comió un despeje de la defensa danesa que obligó a Valdés a salir con todo para evitar el remate de N'Doye. El portero blaugrana lo evitó, pero al tiempo que despejaba el balón, le daba un tremendo rodillazo en la cara al delantero de los daneses que hubiera dejado KO al mismísimo Mike Tyson. Incomprensiblemente, el senegalés se levantó tras recibir los aromas del agua milagrosa. Para cualquier otro mortal, una galleta como la que se llevó era un pasaporte al pensionado por larga enfermedad.
El caso era que a base de repartir mandobles y de intimidar hasta en los saques de banda, los daneses habían frustrado el juego del Barça. Los de Pep no se sentían cómodos y para más inri, Puyol seguía empanado y cada una de sus actuaciones era una oportunidad para los rivales.
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