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Alex Dolgopolov mide hoy la aclimatación de Nadal

En San Isidro 2010, Madrid tiene un ídolo: Rafa Nadal.cuatro
Rafa insiste: "La altitud hace difícil el control de la bola"
El celestial Federer descendió ayer desde su limbo particular al purgatorio de la tierra batida madrileña... donde aún no ha perdido.
Y el más terrenal Rafa Nadal aparece hoy en la Pista Central Manolo Santana (16:00 horas), pero sin que Rafa llegue a la tierra desde ningún cielo o infierno. En realidad, la tierra es el hábitat preferido de Nadal, que en las pistas ocres se le aparece a sus rivales como un demonio bronceado.
Este Nadal abre hoy su torneo 2010 en dieciseisavos de final ante Alexander Dolgopolov, un joven nacido en Kiev en noviembre de 1988 y a cuyas manos cayó Andreas Seppi. De la raqueta de Dolgopolov tendría que emerger el milagro de los panes y los peces para inquietar a Rafael Nadal Parera, campeón en Montecarlo y Roma, demonio rojo de la tierra batida. No es Dolgopolov el mayor temor de Nadal, no...
Altitud.
De Madrid, a Nadal le preocupa una palabra tan mágica como la Caja: altitud. Los 655 metros de altitud de la capital y el viento cambiante en la Caja Mágica desafinan a los que tienen los efectos regulados al milímetro: como Nadal.
Incluso Serena Williams aceptó el efecto de la altitud tras sus apuros iniciales. "La altitud es lo que hace difícil a este torneo; hace que se pierda control", razonó el mismo Nadal, tras entrenarse. Sí que su bola suena distinta. A ver cómo le suena a Dolgopolov...