De la noche a la mañana, DIEGO se ha convertido en un hombre separado o, lo que es lo mismo, en un soltero anacrónico. Descubrirse así por primera vez en su vida, rozando los cuarenta y sin manual de instrucciones hace que se sienta totalmente perdido. Para él los tiempos han cambiado y volver al “mercado” de las relaciones requiere reconocer las señales, modos y costumbres de las mujeres del siglo XXI. Y es que ponerse al día implica dedicación y esfuerzo para acumular experiencias que le permitan afinar el punto de mira de su deseo. Diego pasará por una fase promiscua de ensayo y error que le llevará a descubrir otras dimensiones ymatices de las mujeres y el sexo.