Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La tumba del legionario

En el cementerio viejo de Algeciras existe un humilde nicho que está rodeado de flores. Entre 1942 y 1970, fue una tumba más anónima y abandonada. Un día sucedió algo que cambiaría esta situación para siempre. Una madre se encontraba sollozando ante la tumba de su hija pequeña recién fallecida. Ocurrió algo insólito. Fernando Rodríguez, investigador de Algeciras, cuenta que la mujer oyó la voz masculina de un hombre que le explicaba que su hija estaba bien y no debía preocuparse por ella.

Pablo Cordero, director de 'La Voz de Getares', cuenta que el hombre le pidió que limpiase la lápida del legionario que estaba cerca. Al limpiar la tumba, la mujer descubrió que la persona que le había pedido el favor era la misma que la de la foto de la tumba. El investigador Fernando Rodríguez escuchó la historia de la voz de su protagonista. "Su esposa pudo verlo en el salón de su casa", cuenta Cordero.
Al legionario lo conocen como Antoñito. Josefa Alija y su hijo, hace casi 20 años, tuvieron una experiencia con Antoñito. "Quiere mucho a tu madre y estate tranquilo que vas a entrar en el puerto a trabajar", relata Josefa cuando un hombre les habló en el cementerio. Intentaron buscarle pero no le encontraron nunca. El deseo de su hijo de obtener un empleo en el pueblo se cumplió con celeridad.
De Antoñito, se sabe que era natural de Ceuta y tenía 46 años en el momento de su muerte. "Le propinarían una paliza que le causó la muerte", cuenta Rodríguez. Antonio Mena había muerto en el antiguo hospital militar de Algeciras. Andrés Gómez, antiguo jefe de la Policía Municipal de Algeciras, tuvo conocimiento de cómo sucedió el fallecimiento de Mena. Fue por una parada cardíaca. A Gómez le dijeron que no profundizase más en la historia. Habría otra versión según la cual Mena habría sido un preso político que murió de una paliza.
El cuerpo de Antonio Mena Vicario permanece incorrupto. La Iglesia pidió la exhumación del cuerpo y Rodríguez confirma que el cuerpo estaba incorrupto. El pueblo de Algeciras ha convertido a un soldado anónimo en el abogado de sus desdichas.