Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Suicidios entre los solados norteamericanos

Antes de la guerra de Irak el índice de suicidios era muy inferior a la media nacional.  Ahora mismo está absolutamente disparado. Al año entre veteranos, combatientes o gente que acaba de prestar sus servicios mueren 7.000 soldados todos los años en Estados Unidos víctimas de suicidios. Estos datos son mucho mayores que los que han muerto en combate en Afganistán e Irak. Los mandos no saben cómo atajar este problema.

Hay diferentes hipótesis: Una de ellas es el estrés postraumático que ha atacado a las tropas en todas las contiendas del mundo pero multiplicado por mucho. Se cree que los soldados están viendo una serie de atrocidades que no llegan a los medios.

Otra hipótesis es que se cree que se están llevando a cabo experimentos farmacológicos en los soldados que tienen efectos secundarios no deseados. En Vietnam, se destinaron 117 millones de dólares que el ejército dio a la asociación psicológica para que llevaran a cabo una labor de insensibilización a los soldados contra estos estímulos.

Una tercera hipótesis es la del parásito cerebral: la toxoplasmosis es un parásito que se adquiere comiendo carne o estando en contacto en una zona con los excrementos de animales. El parásito se aloja en el cerebro de la persona infectada y puede provocar el suicidio.

Están intentando diseñar un sistema para que no vuelva a suceder. Se trata de un spray nasal con una sustancia para que calmara al soldado cuando tuviese instintos suicidas.