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El cierre: el quijotesco sentido del entusiasmo

He recibido muchos correos electrónicos en torno a una historia injusta que veo ahora a través de las redes sociales que tiene un gran impacto. Esa historia que contábamos del descubridor de Altamira, pero que en el fondo es la historia de los Quijotes españoles que tantas veces aquí rememoramos. Somos un país especialmente cainita y quizá ese sea un misterio también por resolver. ¿Por qué nos cuenta tanto admirar o reconocer a otros? Y es muy propio lo de envidiar o quitar méritos de este país.