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Cierre de Iker: Sobre la gente demoníaca y la prisión permanente revisable

Un sujeto, que no sé cómo determinar, que intenta abusar de una niña y luego la tira por la ventana. Nos olvidaremos incluso de que se llamaba Alicia y tenía 17 meses. Ha quedado como una noticia más. Pasa el tiempo, nos hemos horrorizado, pero casi por una cuestión evolutiva tenemos que seguir. Pero sería injusto y un mal homenaje a esa niña, que uno a veces se replantea todo lo que piensa cuando pasan cosas así. Cuando matan a un niño sea donde sea, me produce una herida enorme como a todos ustedes.

“¿Quién puede matar a un niño?” decía el maestro Chicho Ibáñez Serrador. Evidentemente hacía esa pregunta porque sólo un monstruo puede hacerlo. Y lo que duele es cómo en ocasiones la sociedad lobotomizada, a la que yo pertenezco, mira para otro lado y sale con excusas o justificaciones hasta en los casos más abyectos. El mal existe. Hay gente demoníaca.

Y luego ves algún político que dice que lo primero que va a hacer es derogar la prisión permanente revisable. Oigan no. No quieren ustedes aceptar que el monstruo existe. Que el maligno merece redención y oportunidad. Yo creo que la sociedad tiene que ser inflexible con la gente con falta de empatía con el fenómeno vital y no debemos olvidarnos de las víctimas.