En estos años de Cuarto Milenio han pasado por el programa doscientos científicos de primer nivel nacional e internacional. De todos los campos, astronomía, biología, física, psicología, psioquiatria... Y han abordado con valentía los temas que otros colegas más temerosos no mencionan. Se han metido de lleno en misterios de la mente, el espacio, la naturaleza o la muerte. Y nos han enseñado, desde su posición privilegiada, que sabemos poco. Muy poco.
La postura del programa es procurar que gente de ese nivel esté junto a nosotros, nos enseñe cosas. Una vez más solo planteo un experimento sencillo, observar quién es cada invitado. Así de siemple. Fijarse en ello. Cuál es su currículum. Y compararlo con el de quien critica, la mayoría de la veces por prejuicios o sin conocer bien el programa. Hay miedo a conocer determinadas cosas. El nivel de los invitados es uno de nuestros grandes logros. Un logro comprobable. Entre otras cosas, creo que por eso estábamos la primera semana que nacio Cuatro ,y por eso hemos seguido hasta aquí. Porque lo extraordinario no son solo las historias, los reportajes o los documentos que aportamos, sino el nivel académico de las personas que vienen a nuestra nave.