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Un rifirrafe paseando al perro que terminó en una paliza

Cuando Antonio salió el pasado fin de semana a la calle con su perro, lo último que imaginaba es que iba a terminar así: pateado por un vecino. Golpes en el estómago, patadas en la cabeza y, a pesar de su indefensión, el agresor le pregunta desafiante: “¿quieres más?”. Y todo por una simple petición para que atase a su perro.

Hoy Antonio, de 53 años recibe en casa a ‘Crónica Cuatro’, todavía recuperándose de los numerosos traumatismos. Asegura que no es la primera vez que discuten por el mismo motivo. Y que las salidas de tono son habituales.

Su agresor tendrá que responder en los tribunales por la brutal paliza, pero de momento está en libertad con cargos.