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El peligro de no poner el freno de mano

Un coche azul sube la cuesta serpenteante, tranquilo, pero de repente, para y empieza a dar marcha atrás a toda velocidad. ¿Por qué? Porque otro vehículo blanco avanza sin control con un chico colgado de la puerta. Corriendo tras él, su novia, que había olvidado poner el freno de mano al aparcar.

Otro  coche que también reacciona a tiempo es el que circula por una autopista de noche, cuando otro vehículo en dirección contraria avanza muy rápido por su carril. El conductor da un volantazo y aunque no le esquiva del todo, su pericia le salva la vida.

De vuelta en España, en Zamora también se han llevado un buen susto. La excavadora estaba desmontando poco a poco el interior de una casa cuando, de repente, la fachada se desploma. No se había tomado ni una medida de seguridad, la calle no estaba cortada y parece más un milagro que nadie haya resultado herido.