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El cumple de un niño al que no acudió nadie... ¡que tuvo un final feliz!

“Estaba super emocionado. Estaba todo el tiempo: hoy es mi cumpleaños, O hoy, o hoy. Porque quería que mi cumpleaños llegase. Y el día llegó. El pequeño y su madre eligieron un parque, montaron una preciosa mesa de picnic, con cupcakes y bolsas de regalo. Estaba abrumado de alegría.

Se sentó y esperó. Durante horas, pero nadie apareció. Así que, rodeado solo de su familia, el pequeño Adonai sopló las siete velas de su tarta, intentando sonreír para disfrutar con los que sí estaban a su lado. “Me preguntaba, ¿por qué siquiera he tenido un cumpleaños si no ha venido nadie?”.

Su tía Melisa no quiso pasar por alto la decepción del pequeño. Compartió en Facebook la fotografía de la solitaria fiesta de cumpleaños. Amplió la invitación para que todo el que quisiera, acudiera. “A la mañana siguiente, me levanté con un montón de mensajes en mi móvil, y me preguntaba, ¿qué está pasando?”. El mensaje tocó tantos corazones como la cantidad de cartas y regalos que empezaron a llegar. Pero faltaba lo más importante: una enorme fiesta sorpresa para Adonai:

Una celebración con casas hinchables y tres tartas de cumpleaños. Y lo más importante, una sonrisa imborrable en la cara del pequeño. Volvía a cumplir siete años, pero esta vez sí, rodeado de gente.

Un domingo cualquiera señalado para siempre en el calendario de Adonai. Porque no todos pueden presumir de cumplir años dos veces. Y es que las cosas pueden no salir como esperamos la primera vez, pero siempre, podemos volver a intentarlo.