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Mario vuelve a ser independiente gracias a las manos biónicas

Samanta Villar ha acompañado a Mario a la prueba de sus manos biónicas, "se mueven todos los dedos y todas las articulaciones", ha explicado y con las que podrá comer solo, vestirse, ir al baño... y podrá ser más autónomo. La periodista comprueba cómo la tecnología se pone al servicio del cuerpo humano para llevarlo a su límite.

La tecnología más avanzada es capaz de recuperar la mente y el cuerpo, para llevar una vida lo más normal posible en los casos de discapacidad física. Este es el caso de Mario Viñas.
Sufrió un grave accidente en abril de 2011, una corriente de alta tensión le entró por las manos y le salió por las rodillas, lo que le sometió a la amputación de ambas extremidades a la altura del antebrazo y a diversas operaciones en las rodillas. Necesita la ayuda de su madre en todo momento y por ahora, no puede valerse por sí mismo. Samanta Villar le ha acompañado a la prueba de sus manos biónicas, dos prótesis con las que podría valerse por sí mismo, "se mueven todos los dedos, todas las articulaciones para poder comer, para poder ir al baño, para poder vestirse...", ha explicado.
"He visto prótesis que antiguamente eran nada más que un garfio" nos cuenta, "podías abrir la puerta y poco más". Hoy se siente afortunado por contar con las nuevas tecnologías y espera poder manejarse por fín por sí mismo. "Ha sido muy duro" nos ha comentado Sara, su madre, de la que dependía para prácticamente cualquier movimiento "a ver si ahora con esas manos él se vale por sí, más o menos".
"Teníamos dos opciones el trasplante de antebrazos y si salía mal, teníamos las manos biónicas", ha contado. Sus nuevas manos se han fabricado en Escocia, su precio asciende a 72.000 euros y hay que cargarlas a la red todos los días.