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“Conexión Samanta”, testigo excepcional de un proceso de paternidad por “vientre de alquiler”

"Mucho más que un vientre de alquiler" recorre el complejo procedimiento de la maternidad subrogada de principio a fin: las condiciones, las fases del proceso, las personas que intervienen y los aspectos médicos

Emprender un complejo procedimiento, invertir una suma considerable de dinero y viajar al otro lado del Atlántico. A todo eso están dispuestas las personas que quieren ser padres a través del sistema de gestación subrogada, conocido popularmente como “vientre de alquiler”. Esta modalidad parental, prohibida en España y en la mayoría de los países de la Unión Europea, es para algunas personas la única posibilidad de convertirse en padres. Por ello, no dudan en trasladarse a Estados Unidos, país donde este procedimiento es legal, y cumplir con un estricto y costoso protocolo con el que lograrán el sueño de tener un hijo. La periodista Samanta Villar vive con ellos la experiencia que rodea a la paternidad delegada en “Mucho más que un vientre de alquiler”, el nuevo reportaje de “Conexión Samanta” que Cuatro emitirá mañana, a las 00:15 horas.
“Mucho más que un vientre de alquiler” constituye el primer reportaje que se realiza en España sobre la gestación subrogada de principio a fin: los precios, las condiciones y fases del proceso, las expectativas y la realidad de cada caso, las formas de contactar con las gestantes y las donantes, la relación que se establece luego con ellas, los intermediarios y los aspectos médicos. “Conexión Samanta” es el primer programa en España que ha conseguido entrar en un quirófano estadounidense para grabar el parto por el cual una pareja española tiene a su segundo bebé por gestación subrogada.
Irene, la segunda hija que Javi y Antonio tienen mediante un “vientre de alquiler”
Este reportaje cuenta con los testimonios de tres parejas que han dedicado una parte importante de su vida a su proyecto de paternidad. Por este sueño se fueron a Estados Unidos, dispuestos a participar en un proceso largo, complejo y costoso en el que nada se deja al azar. Junto a Samanta Villar, los espectadores serán testigos de esta experiencia única. La primera pareja está formada por Javi y Antonio, un matrimonio gay que lleva nueve años juntos. “Conexión Samanta” ha viajado con ellos a Chicago para acompañarles en el nacimiento de Irene, su segunda hija. Hace dos años tuvieron a Victoria por el mismo método y en esta ocasión Samanta tiene oportunidad de acompañarles en el parto y en los emocionantes días previos.
En Estados Unidos, la periodista conoce a Chelsea, la donante de los óvulos que ha dado vida a las hijas de Javi y Antonio, y también a Nicole, la mujer que ha prestado su vientre por segunda vez para la pareja española. La primera es una joven de 24 años que ha donado sus óvulos con el único objetivo de ayudar a personas que querían tener un hijo y no podían. Nicole, por su parte,  está casada y tiene dos hijos propios. La gestación no le supone ningún problema, ya que tiene claro que “no es mi óvulo ni algo genéticamente nuestro”.  
La estancia en Chicago ha permitido a Samanta ser testigo con Javi y Antonio de todo el proceso, como la visita a la agencia de subrogación que pone en contacto a las gestantes, las donantes y los padres interesados. Allí, la reportera se informa de todos los problemas médicos que pueden surgir y de la exhaustiva burocracia necesaria para que todo el proceso esté en regla. Por fin, llega el momento en que Samanta acompaña a una gestante en el momento de dar a luz un bebé para esta pareja. No es su hija ni tiene ninguna vinculación genética con ella, pero la ha traído al mundo y ha hecho un gran trabajo por el que se siente satisfecha. Tras el parto, Javi y Antonio rompen a llorar de felicidad. Han pasado meses de nervios, papeleos, test psicológicos, viajes y explicaciones. Somos muy felices. Quien lo quiera entender que lo entienda; quien no, allá él”, confiesan emocionados.
Una pareja afectada por la enfermedad, entre los casos que aborda el reportaje
No todas las personas que realizan un proceso de gestación subrogada tienen un nivel económico alto. De hecho, existen numerosos casos de parejas de clase media que eligen esta opción. “Conexión Samanta” ha conocido a Sole y Víctor, que no dudan en confesar que no les sobra el dinero y que los problemas de ella para quedarse embarazada les impulsaron a optar por ese sistema. Ella, de 32 años, tiene un problema en el riñón y acude tres veces por semana a diálisis mientras deja a su hijo de nueve meses con su madre. El alto coste de este proceso no fue impedimento por las ganas que tenían de ser padres. “A partir de los 80.000 euros dejamos de contar”, concluye esta pareja con evidente satisfacción.
El programa ha contactado además con Pedro y Javier, quienes tuvieron a su hijo Alonso de dos años gracias a esa técnica. Ahora, ellos y sus padres, de más de 80 años, disfrutan de un nieto con el que ninguno contaba: “Era ahora o nunca. Menos mal que encontramos este modo de ser padres porque en España es muy difícil adoptar para una pareja gay, prácticamente imposible”.