Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un despilfarro de altos vuelos

El aeropuerto de Castellón, sin uso alguno, ha costado 151 millones de euros.

Su director, Juan García Salas, cobra 84.000 euros anuales (mas que el presidente de la Generalitat) . A esto hay que sumar una estatua que ha costado más de 300.000 euros. Muchos ven en la obra la cara de Fabra y lo consideran un monumento al despilfarro.